OBRA DE TEATRO: CHINCHÓN
AUTOR: Walter Perruolo
PERSONAJES
AUTOR: Walter Perruolo
PERSONAJES
YOLI: docente
55-65 años, vestida de entrecasa.
MIRTA empleada
municipal 55-65 años, con cierta coquetería en el vestir, maquillada, bien
peinada.
TOTA: dueña de
una pequeña tienda 55-65 años, levemente desaliñada, vestida insulsamente.
ESCENARIO:
COCINA COMEDOR, O LIVING COMEDOR, CON UNA PUERTA QUE CONDUCE A UNA HABITACIÓN,
OTRA PUERTA CONDUCE HACIA LA CALLE.
OBJETOS
INDISPENSABLES: UN TELEFONO, UN MAZO DE
CARTAS; UNA LAPICERA; PAPEL ANOTADOR; MAQUINA DE CAFÉ; 3 POCILLOS y AZUCARERA;
MESA Y SILLAS.
EN El COMIENZO
NO HAY NADIE. LUEGO INGRESA YOLI CON UN TERMÓMETRO DE LA PUERTA DE LA
HABITACIÓN CON VISIBLE PREOCUPACIÓN POR L A TEMPERATURA. ACOMODA Y LIMPIA EL
AMBIENTE LA COCINA EN SITUACIÓN DE ESPERA Y HABLA SOLA.
YOLI: ¡Ay Paco! mejorate por favor, aunque
sea un poquito.
YOLI: (Se
sobresalta) ¿Compré papel higiénico?... (Busca) Si compré papel higiénico Paco
se mejora, si no lo compré sigue como
está… (Busca en un mueble y encuentra) ¡Compré sí!
SIGUE ORDENANDO
YOLI: ¡Pero che! Cómo tardan, ¿qué hora es?
(Se detiene antes de mirar el reloj)
Si son antes de las diez Paco se mejora, si no… pobrecito… (Mira el reloj y festeja) ¡Nueve y cincuenta
y seis!
SUENA EL TIMBRE DE LA CASA.
YOLI: ¡Ahí está…! (Angustiada) si primero llega Mirta Paco se va a mejorar
definitivamente, si llega Tota sigue estable…
ENTRA UNA MUJER.
YOLI: ¡Ay
Mirta! ¡Qué suerte! (La abraza y
llorisquea)
MIRTA: (Con fastidio contenido) ¡Ya estoy acá,
ya estoy acá!
YOLI: No hay
más nada que hacer…
MIRTA: ¿Eso te
dijo Cabrejos?
YOLI: Sí lo
revisó y ya está todo muy avanzado, vino esta noche y me aconsejó que me prepare… yo quería internarlo y me
dijo que como no hay nada más que hacer lo mejor es que lo cuidara yo… que iba
estar mejor en su ambiente, con sus afectos…
MiRTA:
Escuchame Yoli, vos sabés que para mí sos más que una amiga, sos como mi
hermana, pero vos te tenés que dar cuenta que son las diez de la noche y que yo
no puedo andar sola por la calle, decí que al remisero que me trajo lo conozco,
¡tenía un pánico de salir a esta hora…!
YOLI: ¿Y por
qué no viniste con Tota? Si ella tiene auto…
MIRTA: ¿¡La
llamaste a Tota también!?
YOLI: ¿Ella
también es mi amiga, no?
MIRTA: ¡¿No te
basta con hincharle las guindas a una que tenés que hacerlo con las dos?!
YOLI (Ofendida) Siempre tan suave vos…
MIRTA: Es que
yo tengo que trabajar mañana, mi amor, no te pongas mal, pero ¿sabés lo que es
atender a la gente con sueño…?
YOLI: Creí que
eras mi amiga, o mi hermana como decís…
MIRTA: No,
perdóname Yoli, pero…
YOLI: ¿Ya te
olvidaste lo que hice por vos?
MIRTA: No, no
me olvidé, ¡Cómo olvidarlo si vos te encargás siempre de recordármelo!
YOLI: Mirá,
que no es fácil salir de testigo ¿eh…?
MIRTA: Ya sé…
YOLI: Y que el
abogado te haga repetir mil veces lo que tenés que decir frente al juez…
MIRTA: Ya sé…
YOLI: …Y
después tener que ver la cara de culo de tu ex cada vez que me lo cruzo….
MIRTA: ¡Basta
Yoli! ¡Basta! ¡Estoy muy contenta de estar acá!
SILENCIO
MIRTA: Bueno,
contame… que te dijo Cabrejos entonces…
YOLI: (Compungida) Eso… que para el tiempo que
estuvo enfermo pobrecito, con lo que sufre, es mejor que se termine pronto…
MIRTA: ¿Pero le dio algo para los dolores?
YOLI: Sí…
ahora duerme… pasá a verlo si querés…
MIRTA: Nooo,
me impresionan esas cosas…
YOLI: (La mira enojada)
MIRTA: Está
bien, está bien… lo miro un ratito…
YOLI: No lo
despiertes…
MIRTA SALE DE
ESCENA LUEGO DE UNOS SEGUNDOS SUENA EL TIMBRE.
ENTRA OTRA MUJER,
YOLI LA ABRAZA…
TOTA: Hay
querida, ¡qué desgracia por Dios! ¡Pobre Paco!
YOLI: (Llora) ¡Tota!… gracias.
TOTA: ¿No hay
esperanza?
YOLI: No lo
sé…
TOTA: Bueno,
mi querida, que pena…
YOLI: (Llorando) ¡Tantos hijos de puta vivos en
el mundo y justo le tiene que tocar a él!
TOTA: Pero
todavía no murió, hasta lo último tenés que tener fe…
YOLI: Hace un
año que está con esto y fue de peor en peor…
QUEDAN
ABRAZADAS
ENTRA MIRTA
j
TOTA: ¡Ah!
¿Estás acá?(La mira a YOLi) ¿A ella también le avisaste?
YOLI: Es que no
quería estar sola…
TOTA: ¿Pero
podríamos habernos turnado? Hoy venía yo y mañana ella…
YOLI: Cabrejos
me dijo que de esta noche no cree que pase y yo quise estar con mis amigas…
MIRTA: Sí, yo
pensaba lo mismo… hoy te quedás vos y mañana que es viernes me quedo yo, total
los sábados no trabajo y vos tenés que abrir el negocio…
YOLI: (La mira ofendida)
MIRTA:…no dije
nada…
SILENCIO
TOTA: ¿Hago un
cafecito?
MIRTA: Dale…
YOLI: Yo lo
hago, no se preocupen…
TOTA: Qué
calorcito que hace ¿no?
MIRTA: Y sí…
estas noches da para dormir con ventilador ¿no?
TOTA: Me
compré un aire acondicionado…
MIRTA: ¡Mirá
vos la que anda mal! ¡La que el negocio le alcanza para comer y nada más!
TOTA: Lo
compré en más de veinte cuotas, no sé si voy a estar viva cuando lo termine de
pagar…
MIRTA: ¿Dónde
lo compraste?
TOTA: En lo de
Herrero, te digo la verdad no me fijé si estaba más caro o más barato en otros
lados, yo me fijé en la cantidad de cuotas.. . y si tenía en ciento cincuenta
cuotas lo aceptaba…
MIRTA: Lo que
pasa que a mí el aire no me hace bien, menos para dormir, me seca la garganta…
TOTA: A mí
también, qué querés que te diga, pero transpiro que da calambre, ¿viste?, se me
pega la sábana en la espalda y me da una impresión… Y Marcos también transpira
mucho así que a los dos nos viene bien…
MIRTA: Yo lo
que me compraría es uno de esos televisores enormes, modernos, para ponerlo en
la pieza…
TOTA: Sí… es
hermoso… yo quedé fascinada, pero primero el aire… no soporto el calor…
MIRTA: ¿Y más
o menos sale lo mismo que un aire acondicionado, no?
TOTA: No,
mucho más caro…
MIRTA: Y… no
sé si hago un esfuerzo y me doy el gusto.
TOTA: ¿Vos qué
opinás Yoli?
YOLI: De qué…
TOTA: Qué sé
yo, de lo que estamos hablando, ¿te gustan los televisores esos?
YOLI: ¡¿A vos
te parece que yo puedo estar con la mente en eso con lo que me está pasando?!
YOLI, QUIEN
SIRVE CAFÉ; SE SOBRESALTA COMO SI ESCUCHARA ALGO Y SALE PARA LA HABITACION
RAUDAMENTE
MIRTA: ¡A no,
querida! ¡Esto ya no lo soporto! ¡O le decimos que está exagerando o le doy un
sopapo para que reaccione!
TOTA: Tenés
que comprenderla.
MIRTA: No, le
tenemos que decir que no puede ponerse así, que es demasiado…
TOTA: Sí yo
también estoy de acuerdo con vos, pero qué sé yo…
MIRTA: Pero
tiene que poner las cosas en perspectiva, Paco se va a morir porque es el orden
natural de las cosas, qué va a ser…
TOTA: Y… yo no
sé, habría que hablarle…
MIRTA: Pero
sí, hay que decírselo de frente, como amigas que somos…
YOLI APARECE Y
ESCUCHA LA ULTIMA FRASE
YOLI: ¿Qué
cosa me tienen que decir?
MIRTA: (La mira a Tota y le asiente para que ella se
lo diga)
TOTA: ¡No,
querida! ¡Vos estabas impaciente por decírselo!
SILENCIO
YOLI. ¿Y?
MIRTA: (Suavizando el modo de decirlo) Me
pareces que estás exagerando con lo de Paco…
YOLI: (Indignada) ¿Exagerando?
MIRTA: Nos llamás
a las dos o tres de la mañana, a la mañana, a la tarde, a la noche… vivís en tu
mundo, nos hacés sentir miserables porque no te entendemos… hace meses que
venimos hablando nada más que de Paco, no podemos ni terminar una partida de
chinchón que siempre sale el tema de Paco, es demasiado, perdoná que te lo
diga, pero es demasiado… y Tota piensa lo mismo que yo…
TOTA: ¡A mí no
me metas, Mirta!
MIRTA: ¡Decile
lo que me dijiste, que para vos también es una exageración, si sos tan amiga
decíselo!
YOLI: ¡Pero
por Dios, que es lo que me tienen que decir y no se animan!
MIRTA y TOTA
SE MIRAN EN SILENCIO
MIRTA: Bueno,
que no te podés poner así por un perro…
YOLI: ¡Ya
está, lo dijiste…!
(SILENCIO)
TOTA:
Escuchame Yoli, nosotras entendemos que lo querés, como si fuera… (busca las
palabras)
MIRTA: Un
hijo…
TOTA: Sí, como
si fuera una persona, y es un perro… tenés que entenderlo…
MIRTA: A
nosotras nos parece que perdiste un poquito el sentido común con el tema de
Paco…
YOLI: Eso y
decir que estoy loca es exactamente lo mismo…
TOTA: ¿Sabés
las veces que quisimos decírtelo…?
YOLI: ¿Ustedes
estuvieron hablando esto a mis espaldas? ¿Cuánto hace que están hablando de
esto cuando yo no estoy?
MIRTA: Ese no
es el tema. Nos tiene preocupadas porque notamos que desde hace meses lo único
que se puede hablar con vos es el tema de Paco… y querida ¡Hay una vida afuera!
YOLI: ¡Esta es
mi vida! ¡Esta es mi vida! ¡¿No lo entienden?!
TOTA: Yoli, mi
amor, seguro que lo entendemos, pero también pensamos que no podés llevar todo
al extremo…
MIRTA: Hace un
mes Cabrejos te dijo que para que no sufra había que sacrificarlo…
YOLI: (Horrorizada) ¡Yo no soy nadie para hacer eso! ¡Sólo Dios
decide cuando quitar la vida! ¿No? A vos te digo (A Tota) que te la pasás en la parroquia de lunes a domingo…
MIRTA: Es un
perro Yoli, seguís en lo mismo, es un perro, mañana vas y te comprás otro…
YOLI: (Llora) ¡Noooo, si vos tenés un corazón,
mirá…! ¡Comprarme un perro! ¡No ves que vivimos mundos distintos!... ¡Por qué
no te compraste un marido cuando te dejo Manuel en lugar de hacer el
ridículo relojeando tipos cada vez que salimos a tomar algo!
MIRTA: Bah… ya
te fuiste al carajo…
TOTA: Bueno,
bueno… calma chicas…
YOLI: Miren,
yo me voy a llevarle un poco de agua a Paco, porque si no lo ayudo no toma, si
ustedes quieren quedarse quédense y si no, hagan lo que quieran…
(YOLI SALE A LA HABITACIÓN)
(MIRTA Y TOTA SUSURRAN Y ESTÁN ALERTA EN LA
CONVERSACIÓN PARA QUE YOLI NO ESCUCHE)
MIRTA: Es
dura, terca…
TOTA: No sé,
yo tengo miedo que le agarre la depresión, menos mal que estamos acá
(SILENCIO)
MIRTA: Se me
ocurre algo…
TOTA: Algo
como qué…
MIRTA: Mirá,
todo es una cuestión desde dónde y cómo se miren las cosas… Es como cuando
estás preocupada porque no te alcanza la plata para comprarte algo y lo sentís
como una tragedia, qué sé yo como….
TOTA: un par
de botas…
MIRTA: Claro,
las ves en la vidriera de la zapatería, las que a vos te gustan, hermosas, parecieran que hasta te están llamando para
que las lleves y te asalta la idea que la vida no va a ser lo mismo con esas
botas, es más que si no te las comprás serás poco menos que una larva…
TOTA: Me pasa,
sí…
MIRTA: Vas a
tu casa, hacés cuentas, por ahí podés comprarla en cuotas, por ahí con la
tarjeta, ahorrás privándote por unos días de ir a tomar café a Bonafide o dejás
de ir a comer el sábado a La Fonda o Mandolina y vas compensando…
TOTA: Comés
arroz y tomás agua por un mes…
MIRTA: …y
pasan los días, y no podés dormir, y te levantás una mañana y decís: ¡Má si!
¿No trabajo acaso? ¿No me las merezco?
TOTA: Y corrés
a la zapatería antes de que los fantasmas atormentadores vuelvan…
MIRTA: …pero de repente pasás por un hospital
y ves gente que está enferma o accidentada y tu problema de las botas ahora te
resulta una nimiedad… “¿Con esta calamidad que le pasa a la gente yo me
preocupo por un par de botas?” te decís a vos misma…
TOTA: También
me pasa… (Irónicamente) digamos que
un par de botas vale un tipo en silla de ruedas…
MIRTA: No
digás pavadas, querés, te estoy hablando en serio, por el bien de Yoli…
TOTA: No te
enojés, seguí…
MIRTA: Bueno
¿Viste que vos ayer me contaste lo de la hija del farmacéutico?
YOLI: ¿La hija
de Gutierrez?
MIRTA: Exacto,
la misma, bueno, cuando Yoli venga, simulás un poco y te largás a contar, yo me
hago la tonta… cuando Yoli vea que hay gente con verdaderos problemas, lo de
Paco le va a parecer lo que realmente es: un perro que se está muriendo, una
zoncera
TOTA: ¿Sabés
qué pasa, Mirta? Que yo no quiero discutir más con Yoli…
MIRTA: Vos no
vas discutir, es nada más que contarlo… como hablamos siempre… de cosas…
chismes…
SILENCIO
ENTRA YOLI
MIRTA: ¿Y?
¿Cómo está?
YOLI: … y
pobrecito, está sufriendo, tomó algo de agua pero qué sé yo…
MIRTA: Y los
medicamentos lo toma…
YOLI: Son
inyecciones que le pone Cabrejos, por boca ya no ingiere nada… ni con trocitos
de carne, mirá como estará de mal que ni la carne le apetece.
TOTA: Hablando
de farmacia, bah de medicamentos, ¿vieron lo que le pasó a la hija de
Gutierrez, el de la farmacia del centro?
MIRTA: ¿Qué
pasó?
TOTA: Parece
ser que apenas empezaron los días más calurosos, los Gutierrez notaron que la
chica, la más chica que tiene quince años, seguía usando pulover, campera y
apenas venía del colegio se metía en la pieza y no salía ni para comer…
pensaban que tenía anorexia o bulimia, algo de eso…
MIRTA: ¿Y vos
como te enteraste de eso?
TOTA: Me contó
Mary, la empleada del mercadito al lado de casa, ella tiene la hija que limpia
en la casa de los Gutierrez y se entera de todo…
MIRTA: ¿La
chica es esa rubiecita, linda?
TOTA: Claro
MIRTA: Pero
esa chica no tiene ni doce años…
TOTA: No,
tiene quince…
MIRTA: Esa criatura no tiene edad para estar
embarazada…
YOLI: ¿Y vos
qué sabés si está embarazada? (Mira a Tota sorprendida) ¿Vos dijiste que está
embarazada?
TOTA:…
MIRTA: (Titubea) Este… no… pero es obvio
querida, si anda con ropa suelta y no se quiere hacer ver es porque está
embarazada… (a ToTa) ¿o no, Tota?
YOLI: Sí, no
sé como adivinaste, pero está embarazada
YOLI: ¿Pero
qué, la familia, la madre no se dio cuenta?
TOTA: Parece
que no…
MIRTA: ¡Si a la
madre mejor perderla que encontrarla!, se la pasa en la peluquería, en la perfumería,
cree que la vida es un spa…
TOTA: La
cuestión es que no pueden saber de quién es el bebé…
MIRTA: Y la
única que lo sabe es la chica…
TOTA: No, lo
grave de todo es que la chica se quebró y contó que en un mismo mes estuvo con
dos…
MIRTA: Ja,
promiscua le salió… una fatalidad…
YOLI: (Despectiva) Fatalidad, fatalidad… eso no
es una fatalidad, cuando el bebé nazca se van a olvidar de todo y Gutierrez va
a estar chocho como abuelo, la madre tendrá otra excusa para hacer compras,
recorrerá negocitos de ropa de niños, juguetes…
MIRTA: Sí,
pero no se sabe quien es el padre…
YOLI: ¿Y para
qué lo quiere saber?, seguramente son un par de muchachotes que no tienen nada
en la cabeza… para qué los quiere…
MIRTA: Para
mí, no es una cosa sin importancia…
YOLI: El
tiempo cura todo… no te preocupés… además no murió nadie…
MIRTA: Son
puntos de vista, eso depende…
YOLI: Seguro
que son puntos de vista… pero al fin y al cabo es una nueva vida que viene al
mundo…
TOTA: Pero
pobre Gutierrez… tan trabajador y tiene que lidiar con eso…
SUENA EL TELÉFONO, YOLI ATIENDE, MIENTRAS YOLI y MIRTA
HACEN GESTOS DE PREOCUPACIÓN PORQUE NO HABÍA FUNCIONADO EL PLAN
YOLI: hola…
hija… qué hacés… ¿Cómo anda la cosa por ahí?... Qué bueno…. Después de tanta
nevada ver que aparece algo de verde, ¿no?... No, hija, no puedo viajar, ya te
dije, yo a Paco no lo puedo dejar solo, menos ahora que está muy desmejorado…
TOTA Y MIRTA SUSURRAN MIENTRAS YOLI ESCUCHA A SU HIJA POR
TELÉFONO
TOTA: Tan pelotuda no podés ser, ¿no?
MIRTA: No se dio cuenta de nada…
TOTA: Mirá Yoli parece boluda pero no lo es…
YOLI: …a mí no
me gusta como cuidan a Paco en esa quinta, además se les puede escapar… pero
hay como dos mil quilómetros a Lago Puelo, venite vos unos días y traelo a
Martincito… ¿Cómo está? ¿Ya gatea por lo menos?...
TOTA: No sé por qué te hago caso, mirá…
MIRTA: ¿Se te cocurre algo mejor?
YOLI: Pará que te atiendo de la pieza nena, que tengo dos cotorras que
no me dejan escuchar…
YOLI SE VA
MIRTA:
Lo único que le importa es ese perro…
TOTA: No tiene
caso insistir…
MIRTA: No, vos
dejame a mi que cuando venga, le voy a contar un caso que se va curar…
TOTA: ¡Y
bueno, si se quiere poner mal por un perro que lo haga! Es una taradez, ya lo
sabemos, pero… qué querés que hagamos…
MIRTA: (Mira para advertir si Yoli viene y susurra)
No es una taradez, es patológico…
TOTA: ¿Por qué
decís eso?
MIRTA: Porque
puede terminar en algo grave y no está bien, no está bien, una no puede ponerse
mal por un animal…
ENTRA YOLI
YOLI: Como extraño
a Laurita… y a Martincito…
MIRTA: (Con vehemencia) ¡Eso… es normal!
YOLI: ¿Qué
querés decir?
MIRTA: Eso…
que es lógico, yo también extrañaría a cualquiera de mis hijos si vivieran tan
lejos y no pudiera verlos…
YOLI: Ya sé
que es lógico Mirta, pero no sé por qué lo decís de ese modo raro, por supuesto
que es normal, lo raro sería que no lo hiciera, ¿no?
MIRTA: Por eso
digo… pero pará un poco con la suceptibilidad, Yoli
TOTA: ¿Cómo
están ellos Yoli?
YOLI: Bien,
están bien, pasaron un invierno horrible porque apenas pudo salir un par de
veces a la calle de la nevada que hubo… pero allá tienen todo…
TOTA: ¿Y el
sigue en la fábrica?
YOLI: Y sí le
conviene, allá es gerente, si pide traslado capaz que se lo dan pero le bajan
el cargo y el sueldo… igual allá les gusta.
MIRTA: ¿Cuánto
hacen que están allá?
YOLI: Cinco
años…
TOTA: ¡Cinco
años! Decí que vienen seguido…
YOLI: No, al
principio venían seguido pero ya hace tres años que apenas los veo dos veces al
año, para las fiestas que es cuando ellos vienen y después trato de ir apenas
termina el invierno, en septiembre, pero a mí siempre me costó dejarlo solo a
Paco, pobrecito…
SILENCIO
YOLI: Si
quieren poner la Tele, enciéndanla…
TOTA: Para lo
que hay que ver… más de sesenta canales y no dan nada como la gente…
YOLI: Y sí,
las películas que dan son del año del ñaupa
TOTA: Y
después puro chismeríos…
MIRTA: O
noticieros con catástrofes, asesinatos, violaciones… ¡Cosas espantosas!
YOLI: ¿Ves? No
tenés que consumir noticieros, Mirta, después no querés ni salir a la calle y
tenés miedo por cualquier cosa…
MIRTA:
Hablando de catástrofes… ¿Te enteraste lo de Lidia?
YOLI: ¿Lidia?
MIRTIA:
¡Lidia! La que iba al taller de artística con nosotros el año pasado
YOLI: ¡Lidia,
sí! ¡Hace como un año que no sé nada de ella!
TOTA: Era la
petisita ¿no? ¿La que estuvo en tu cumpleaños el año pasado?
MIRTA: Esa, la
misma…
TOTA: ¿Qué le
pasó?
MIRTA: Y… ella
no lo contó nunca pero yo me enteré porque el marido de Chiqui, mi prima, es
íntimo amigo del marido de Lidia… que pobre… quedó mal con lo del incendio.
YOLI:
¿incendio?
MIRTA: Si, ¿no
sabías? El chalecito de República de Chile, casi llegando al parque, el de
tejas negras, que no quedó nada…¿Te enteraste, no?
YOLI: ¿Pero
esa no era la casa del que vende antigüedades?
MIRTA: Claro,
si es el esposo de Lidia…
YOLI: Mirá
vos, yo no los había relacionado nunca… ¿son marido y mujer entonces?
TOTA: ¿Y que
te digo el esposo de tu prima?
MIRTA: Ese día
Lidia y el marido salieron a caminar por el parque como hacían todas las
tardes, cuando estaban volviendo ven que
salía humo de aproximadamente donde quedaba la casa, pero, viste que lo que uno
menos piensa es que puede llegar ser la casa de uno…
TOTA: Yo
siempre soy pesimista… yo hubiese pensado que era mi casa…
MIRTA: Y
bueno, cuando ven que llega el camión de los bomberos y estaciona frente a la
casa casi se mueren, estaban como a tres cuadras y empezaron a correr…
YOLI: Y era
nomás
MIRTA: Si,
era, los bomberos estuvieron como dos horas, pero no quedo nada, el fuego
agarró el techo de madera y encima cuando llegó la autobomba ya estaba muy
avanzado…
TOTA: ¡pobre
Lidia!
YOLI: La
verdad que sí, una desgracia… menos mal que esas cosas, a la larga, tienen
solución…
MIRTA: No creo
que tenga mucha solución para Lidia, porque el tema es cómo empezó el fuego…
TOTA: ¡Eso!
¿Cuál fue la causa?
MIRTA: Parece
ser que los bomberos dijeron que empezó en la mesada de la cocina… el marido no
podía entender cómo… porque no sucedió del lado de la cocina que se puede llegar
a deducir que dejaron algo prendido en la hornalla o el horno, el perito dijo
que arrancó en una de las esquinas del bajo mesada, que lamentablemente era de
madera…
TOTA: Un
misterio…
MIRTA: No
tanto, cuando le dijeron al marido que el seguro no iba a pagar lo que
correspondía porque había habido intencionalidad, o al menos negligencia, casi
le agarra un infarto…
YOLI: ¿pero
qué sucedió, entonces?
MIRTA: Y, el
marido se acordó la costumbre de Lidia de prenderle una vela a San Cayetano
sobre la mesada, y le empezó a preguntar si la había prendido, primero ella
negaba todo pero después Lidia se quebró y confesó…
TOTA: ¡No te
puedo creer, yo siempre hago lo mismo!
MIRTA: El tema
se agravó porque la botella de alcohol estaba justo ahí abajo…
TOTA: ¡Pobre
gente!
YOLI: Eso es
por creer en supersticiones…
TOTA: No es
una superstición, es un acto sagrado…
YOLI: Y bueno,
tendrán que empezar de nuevo, rehacer la casa…
MIRTA: (Con fastidio) pero no quedó nada, el
seguro le va a dar dos mangos y encima plata no le sobra…
YOLI: Sacarán
un crédito…
MIRTA: No es
tan fácil, más si te estás divorciando…
TOTA: ¿Cómo
divorciando?
MIRTA: El
marido le pidió el divorcio…
TOTA: Pero no
entiende que también lo hizo por él, para que tenga trabajo…
MIRTA: El es
ateo Tota… dice que le dijo mil veces que no haga eso porque podía pasar lo que
finalmente pasó, además, Lidia, cuando la entrevistó el liquidador del seguro,
se asustó y le confesó la verdad
TOTA: ¡Qué
pelotuda!
YOLI: ¿Y dónde
viven ahora?
MIRTA: El se
fue con la madre, y ella al departamento del hijo que estudia en Buenos Aires…
YOLI SE
SOBRESALTA Y CORRE PARA LA HABITACIóN…
YOLI: (Lléndose) Ya voy Paquito, aguantá…
MIRTA: (Susurrando, resignada) No le hace mella
nada, Tota… Está absorta en lo de ella…
TOTA: Tenemos
que dejarla tranquila, a mi me parece un despropósito esto de Paco pero qué sé
yo…
MIRTA: Vos no
tenés alguna tragedia para contarle, algo que sea importante, que la haga
tambalear un poco…
TOTA: no… no
sé… algo de la tele…
MIRTA: No creo
que sirva, tiene que ser una desgracia que le pase a alguien conocido… para que
se conmocione…
ENTRA YOLI
YOLI: (Angustiada, llorisqueando) Pobrecito,
pobrecito, me duele tanto verlo así, es un trapo de piso…
TOTA: (Se acerca y la abraza) No te pongas mal
Yoli… por lo menos no siente dolor…
MIRTA: Ahora
que hablás de dolor… tremendo lo que le pasó a Rubén… ¿Se enteraron?
TOTA: ¿Qué
Ruben?
MIRTA: Rubén,
chicas, el muchacho del hospital, el enfermero que atendió a Yoli cuando estuvo
internada por lo de la vesícula…
TOTA: ¡Ah sí,
Rubén! El gordito medio amanerado, ¡que muchacho amable y cariñoso! ¿Te
acordás, Yoli?
YOLI: (Asiente aún llorosa)
TOTA: ¿Qué le
pasó pobrecito?
MIRTA: Tuvo un
accidente con el hermano y murió…
TOTA:
¡¿Rubén?!
MIRTA: No, el
hermano murió…
TOTA: Ah…
bueno… pero a él no le pasó nada, entonces…
MIRTA: (Denotando impaciencia, enojo contenido)
Tota, ¿te parece poco que se te muera un hermano?
TOTA: y él
¿Cómo salió del accidente?
MIRTA:
Chocaron en la ruta 41, vieron que apenas pasan dos autos en esa ruta, que además
está destrozada, bueno venía un camión de frente y lo tocaron con el auto y
dieron como dos o tres vueltas, parece que el hermano no llevaba cinturón y
salió despedido…
YOLI: ¿Y
Rubén?
MIRTA: Estuvo
un par de días internado por un golpe en la cabeza…
YOLI: Ah
bueno…
MIRTA:
Bastante fuerte…
YOLI: Pero
está bien, eso es lo importante…
MIRTA: Pero se
le murió el hermano…
YOLI: Eso es
una fatalidad…
TOTA: ¿Y vos
cómo te enteraste que le había pasado eso? Mirá que yo leí los diarios y no me
enteré nada de que haya muerto alguien en un accidente…
MIRTA: (Con visible enojo) Me lo contó él, Tota
TOTA: ¿Y dónde
lo viste? si vos apenas lo conociste…
MIRTA: Me lo
contó él… en el hospital…
YOLI:
¿Estuviste en el hospital? No nos dijiste nada…
MIRTA: (Resignada ante la evidencia) Me contó la
noche que cuidé a Yoli en el hospital,
noté que rengueaba y le pregunté que le había pasado…
YOLI: ¡¿Pero
eso fue el año pasado, Mirta?!
MIRTA: ¡Por
eso, imaginate lo mal que debe estar ese muchacho, ahora, después de un año de
haber perdido al hermano…!
YOLI: Y capaz
que ahora ya está mejor porque hizo el duelo…
TOTA: Peor ese
de la tele, que se le murió un hijo, se cayó al rio y se ahogó…
YOLI: ¿Dónde
fue eso, acá?
TOTA: No, en Brasil…
en el Amazonas, creo…
MIRTA: (Entusiasmada) ¡Qué desgracia! ¡Qué
desgracia! Como el caso de Chile, los dos hermanitos que se ahogaron en un
pozo, ¿esos pozos ciegos, viste? Que son finitos y que te caes y no podés
salir, bueno, se cayó un chiquito de cuatro años y el hermano de ocho se metió
para salvarlo y murieron los dos pobrecitos…
TOTA: ¡Qué
muerte horrible!
MIRTA:
¿¡Horrible!? ¡Porque no te enteraste de los alumnos de esa escuela, en Estados
Unidos! Entró un loco con un arma y treinta y dos chicos…
YOLI: (Gritando) ¡Basta!
SILENCIO
YOLI: ¡¿Pero
que les pasa a ustedes, están locas, creen que no me doy cuenta de lo que están
haciendo?!
SILENCIO
YOLI: Ahora,
digo yo, no pueden respetar mi dolor sin tener que estar cuestionándome…
TOTA: (Sumisa) Pero… nosotras no te
cuestionamos…
YOLI: ¿¡Ah, no!?
¿¡Y esa ridiculez de estar contándome desgracias para que me parezca tonto el
hecho de que Paco se esté muriendo?
SILENCIO
YOLI: ¿Acaso
yo no estuve incondicionalmente cuando a ustedes la pasaron cosas? Vos Tota,
que viniste a casa llorando un mes seguido con el tema de tu hijo preso… ¿Yo
acaso te dije que era una pavada lo tuyo…?
TOTA: No vas a
comparar un hijo con un perro…
YOLI: El
problema de comparación lo tenés vos… yo no comparo nada… para mí es nada más
que un hecho traumático que le sucede y pone mal, espantosamente mal, a una
amiga que yo quiero… Hoy, mi hecho traumático, mi dolor es el que me causa esto
que me pasa hoy, se muere Paco que me acompañó diecisiete años de mi vida, al
que le di de comer, de beber, al que bañé, acaricié y fue mi compañía, y ni
hablar de los último cinco o seis años que mi hija ni siquiera está en la
ciudad…
SILENCIO
MIRTA:
Disculpame, pero yo no lo puedo asimilar…
YOLI: ¿El qué
no podés asimilar?
MIRTA: Que una
mujer adulta, con la base intelectual que tenés, que has leído tanto, docente,
que llegaste a ser directora de una escuela sufra como una condenada por un
animal…
YOLI: ¿Y por
qué no puede ser?
MIRTA: Es un
animal, un ser vivo que no piensa, no habla…
YOLI: Es muy
cariñoso, mucho más que cualquier ser humano… si hasta nos acompaña todas las
noches que jugamos al chinchón, se siente ahí y nos mira como si supiera que
cartas tenemos… ¿o a caso ustedes no se dan cuenta?
MIRTA: Yoli, a
un perro, si le das de comer es el mejor y más sumiso de los esclavos…
YOLI: Yo lo sé
perfectamente, no me engaño con eso…
MIRTA: No se
puede depositar tanto amor en un perro…
YOLI: ¿Y qué
tendría que haber hecho, según vos, después que Rodrigo murió?
MIRTA: Enviudaste con cuarenta y tantos años,
siempre hay tiempo para empezar una relación…
YOLI: Es que
el amor que tenía para dar se lo llevó Rodrigo, después me daba lo mismo
cualquier cosa…
MIRTA: Por
ejemplo un perro…
YOLI: Sigo sin
entender que tiene de malo…
MIRTA: Y,
entre otras cosas, no se puede hacer el amor con un perro…
YOLI: (Irónicamente) ¿Y vos qué sabés?
TOTA: (Horrorizada) ¡¿Hiciste el amor con
Paco?!
YOLI: Ay Tota,
querida mía, si te digo que parí un hijo por el culo te lo crees seguro…
SILENCIO
YOLI: A mi no
importaba otro hombre en mi casa, amigos tuve, ustedes lo saben, (se señala la vagina) ¡no tengo telarañas
acá abajo!… pero en casa, otro hombre, ¿para qué? Paco fue una buena compañía,
no sé si piensa, y nunca le escuché decir ninguna palabra, pero que escucha te
puedo asegurar que pobrecito debe entender perfectamente porque me ha prestado
la oreja tantas veces que debe haber aprendido el castellano como nadie…
SILENCIO
YOLI: Ahora,
Mirta, te pregunto, ¿Vos tenés pareja ya?
MIRTA: No,
todavía no… ¿Por qué?
YOLI: Digo,
como me estás dando consejos a mí, de que me conviene un hombre en casa antes
que un perro y vos, desde que te separaste, seguí sola en tu casa…
MIRTA: Por eso
dije “Todavía no” Porque yo estoy abierta a una nueva relación, pero no creo
que las nenas estén preparadas para convivir con otro padre…
YOLI: Las nenas
ya son mujeres de casi treinta años, Mirta… Además no pueden reprocharte nada,
¿no?
MIRTA: Sí,
pero es difícil…
YOLI: Y bueno,
¿Te acordás las veces que viniste a casa cuando te pasó lo de Manuel? ¿Las
veces que llegaste llorando?
MIRTA: Yo te
lo agradezco… por supuesto…
YOLI: (Enojada) ¿Agradecer?, ¿vos te crees que
yo puedo aceptar un gracias por eso?
MIRTA: Trato
de ser amable.
YOLI: Yo no
quiero que seas amable de ese modo, yo quiero que me contengas, que me
comprendas y me consueles ahora que te necesito…
MIRTA: Por eso
estoy acá… pero…. ¡un perro Yoli…!
YOLI: ¿Por qué
mi dolor va a ser menos importante que el tuyo? ¿Por qué el hecho de que se me
muera un compañero de gran parte de mi vida es más desestimable que tu marido
haya tenido y mantenido a otra mujer durante más de tres años….?
TOTA: Ja, otra
mujer y dos hijos más… y andá saber si no tenía algún chongo más que mantener…
YOLI Y MIRTA LA MIRAN SIN DECIR NADA
MIRTA: Estamos
hablando de personas y el dolor que te causan las personas, con sus errores o
sus ausencias no es equiparable al que puede causarte un animal…
YOLI: Mirá,
cuando te pasó lo de Manuel, te consolé, te ayudé, te contuve… ¿pero sabés qué?
A mí me pareció una pavada…
MIRTA: Lo
decís porque estás enojada…
YOLI: No, te
lo dijo en serio, Manuel siempre me pareció un ser despreciable, nunca entendí
por qué te habías enamorado de él, y lo que pasó se veía venir, porque ni
siquiera sabía como meterte los cuernos… Te enteraste las tres veces que lo hizo… y terminó
manteniendo a otra mujer, que le sacó fortuna, le sacó la comida a tus hijas y que
casi te deja en la calle a vos y a tus hijas porque es un tipo dominado por las
mujeres…
MIRTA: (Llora) Pero a mí me destrozó, es un hijo
de puta…
YOLI: No le
regalés más lágrimas, no se las merece, es un boludo sin arreglo…
MIRTA: Y
encima vos me decís que te parece una pavada…
YOLI: Me
parece una pavada, por supuesto, pero sólo hasta que te veo mal, hasta que te
veo angustiada como ahora lo estás, y entonces entiendo que esa “pavada” ahora es
lo más importante quizás, lo más determinante que te ha pasado… y así es que,
como amiga que soy, para mí pasa a ser algo casi –no te voy a decir que lo
mismo, pero casi, seguro- tan importante como vos lo sentís ¿Entendés a lo que
voy?
MIRTA: Pero
vos te podés imaginar lo que es que un hombre te cague la vida, pero yo no
puedo imaginarme llorar por un perro…
YOLI: Ahí está
tu error, Mirta, yo lloro por un perro pero no derramaría una sola lágrima por
un pelotudo como tu ex… por un hombre en serio vaya y pase, pero por ese inútil
que te elegiste…
SILENCIO
TOTA: A un
perro no lo pueden meter preso…
YOLI: No te
pongas a pensar en eso Tota… te hacés daño…
TOTA: No en
serio lo digo, a lo sumo lo llevan a una perrera, donde el perro se acostumbra…
YOLI: No te
creas, algunos lo atan en el fondo de la
casa… y se muere de tristeza…
TOTA: ¿Te
imaginás a tu hija presa en lugar de estar disfrutando de su familia, en el
sur, con su marido, su hijito?
YOLI: No, no
puedo imaginármelo…
TOTA: ¿Viste?
Yo tampoco lo imaginaba, pero sin embargo, de la noche a la mañana empecé a vivir
en otra dimensión… un día me levanto, me estoy haciendo unos mates, tocan el
timbre y a mi único hijo se lo llevan esposado de mi casa; y a partir de allí
uno hace su entrada desesperante al infierno: policías, fiscales, jueces,
abogados, notas en el semanario local… de ser Tota, la dueña de la tienda del
centro, paso a ser Tota, la madre de Viola, al que metieron preso por
secuestrar al hijo de Carrasco…
MIRTA: Pero
fue un error, es cuestión de tiempo, Lamónica es buen abogado y lo va a sacar…
YOLI: La
justicia a veces se toma su tiempo, Tota, pero vas a ver que todo va a salir
bien.
SILENCIO
TOTA: ¿Saben qué? Yo de a poco comencé a
pensar que Dios me había traicionado…
YOLI (Interrumpe tratando de escuchar si Paco gime
desde la habitación) Para un cachito…
SILENCIO BREVE
YOLI: No,
seguí, pensé que era Paco…
MIRTA: ¿Por
qué decís que Dios te traicionó?
TOTA: Dije que
pensé que me había traicionado, pero no, el que avisa no traiciona chicas…
YOLI: Por qué
decís que te avisó…
TOTA: Marcos no fue un buen padre… y yo
tampoco fui una buena madre…
YOLI: ¡Ay
Tota, con todo el cariño que le dabas y le das a ese chico…! ¿qué te podés
reprochar?
TOTA: Puede
ser, pero yo, ahora recién lo pienso, en estos últimos meses, -pensando y
pensando porque una no puede dejar de pensar, ni siquiera puedo dormir de tanto
que me da vueltas en la cabeza-, llegué a la conclusión de que Ramiro no pudo soportar la presión de
Marcos…
MIRTA: ¿La
presión sobre qué?
TOTA: Marcos
siempre soñó en grande, desde que nos conocimos estaba obsesionado con lo que
pudiera llegar a conseguir, quería vivir como los ricos y siempre deliraba con
dar el gran salto, un día se le ocurría un negocio, otro día otro, pero no
tenía la valentía suficiente como para dejar el puesto en el correo y dedicarse
por completo a los proyectos que imaginaba…
YOLI: Si
embargo yo lo veo un tipo sencillo, nunca se me ocurrió pensar…
TOTA: (Interrumpiendo) Un pobre tipo, Yoli, un
pobre tipo. De la boca para afuera, con las demás personas hacía alardes de ser
una persona humilde, simple, pero cuando llegábamos a casa caía amargado en el
sofá a ver pasar la vida…
MIRTA: No le
veo tan raro…digo… la situación de descansar en un sofá…
TOTA: ¿No?
Mirá, cuando íbamos a la quinta del gerente del correo, y veía que tenía
quincho, pileta, autos, camionetas ¡le agarraba un berrinche! Claro, allí, con
la familia del gerente hacía como si nada le sorprendiese, pero cuando
llegábamos a casa, Dios mío, yo rezaba para que se duerma lo antes posible
porque era insoportable. Ahora, después de lo de Rami, desde que cayó preso, ni
sale de la casa y ni habla… no sólo que tengo un hijo preso sino que además
llevo la carga de un marido deprimido, abatido, con una jubilación miserable y
que ni siquiera me ayuda, aunque sea barriendo la vereda..
MIRTA: Debe
tener vergüenza…
YOLI: ¡Mirta!
No hay que sentir vergüenza por eso…
TOTA: No,
Yoli, te juro que yo sí siento vergüenza, no sé si Marcos siente vergüenza,
creo que lo que él siente es frustración… la frustración del que quiere cagar
más alto que el culo y termina en el final de su vida defecando por los
tobillos…
YOLI: ¿Pero
por qué vas a sentir vergüenza vos?
TOTA: Ahora no
siento tanta vergüenza como en los primeros días, ahora siento pena y bronca
por no haber hecho nada… pero la vergüenza siempre está presente, yo sé que los
clientes me miran distinto, algunos con compasión, otros con curiosidad… en
esta ciudad donde todos nos conocemos es muy difícil sobrellevar esto…
YOLI: Y sí, si
vivís en la Capital a nadie le importa un pito…
MIRTA ¿Y qué
podrías haber hecho? Después de todo ustedes no le enseñaron a ser delincuente,
a veces las cosas suceden porque sí, porque suceden…
YOLI: ¿Pero no
es inocente, Mirta?
TOTA: (No presta atención a lo que dice YOLI)
Mirta, no es que lo que uno le dice a un hijo, o no le dice… es lo que el ve,
desde su infancia hasta sus últimos días, el mandato no cesa…
MIRTA: ¿Pero
que suponés que veía él?
TOTA: Simple,
un padre que demostraba que la única felicidad (Se detiene y piensa)“Felicidad”…es
una palabra demasiado grande como para explicar esto… digamos que fue y es un
padre que no supo vivir, simplemente vivir, pasarla lo mejor posible con la
vida que le tocó en suerte… siempre amargado, protestando porque algún pariente
cambiaba el auto, o porque algún amigo se iba de vacaciones al caribe y a
nosotros nos alcanzaba para una semana en la costa…
MIRTA: ¿Y qué
tenés que ver vos en esto? ¿Cuál es tu responsabilidad, según vos?
YOLI: Pero… (Sigue sorprendida porque TOTA deja traslucir
que su hijo es culpable)
TOTA: Alertarlo,
darle otra visión de las cosas… cuando Marcos imploraba por encontrar un
negocio que lo posicionara de un día para otro, cuándo quiso que Rami se
probara en Velez y lo llevaba tres veces por semana a Liniers convenciéndolo de
que si se sacrificaba iba a ganar mucho dinero, porque Marcos no hablaba de
logros deportivos, le machacaba de que si hacía las cosas bien, lo iba a ver
algún representante y lo iba a llevar a Europa…
MIRTA: He
visto tantos padres hacer eso…
TOTA: Y sí,
pero a mí me salió mal… Rami no quedó fichado y empezó a trabajar de lo que
encontraba, no tenía constancia en los trabajos…
YOLI: Pará…
pará… pará Yoli..
SILENCIO BREVE
YOLI: Pero de
esta forma vos estás dando por sentado que Ramiro es culpable en el secuestro…
TOTA: Soy la
única que conozco a mi hijo…
YOLI: ¿Eso qué
quiere decir?
TOTA: Eso, que
lo conozco, sé como piensa… lo miro y me doy cuenta… no me quiero engañar más…
no me quiero engañar más… (Se emociona)
YOLI SE ACERCA
Y LA ABRAZA…
TOTA: Mientras
pasaban los meses y me metía cada vez más en la causa, me di cuenta que lo que
los testigos decían lo que había hecho Ramiro era convincente, el manejaba muy
bien y yo el Fiat bordó lo había visto en casa un par de veces, cuando le
preguntaba de quien era el auto me decía que era del dueño del supermercado
donde trabajaba los últimos días antes de caer preso, y que se lo daban para
entregar mercadería a los clientes… además, algunos de esos muchachos que están
en la banda han estado en casa… Al que recuerdo bien es al que lo acusan de
líder, el del tatuaje en la mano, estuvo un día en casa, Rami me había dicho
que era un compañero de trabajo…
MIRTA: ¿Pero
él lo mató al muchacho?
TOTA: No, el
apenas manejaba, pero ya el hecho que haya manejado con ese muchacho muerto en
el baúl a mí me revuelve el estómago… y me destroza el alma… (Llora)
MIRTA Y YOLI
LA CONTIENEN
TOTA: Puedo
pasar al baño, Yoli…
YOLI: Pero por
supuesto, no tenés que preguntarme…
TOTA SALE…
MIRTA HACE
SEÑAS COMO INSINUANDO EL “VERDADERO” PROBLEMA QUE HABÍA TENIDO TOTA, YOLI
CONTESTA TAMBIÉN CON SEÑAS…
YOLI: ¿El qué?
MIRTA: (Levanta las manos)
YOLI: No sé,
¿qué insinuás?
MIRTA: Y…
mucho para decir no hay…
YOLI: No, no
hay mucho para decir porque no hay nada que decir…
MIRTA: ¿Por?
YOLI: Porque
debe ser así, Tota cuenta lo que le pasa, nosotros la escuchamos, estamos con
ella y listo, nuestra misión llega hasta ahí…
MIRTA: ¡Pero
viste el problema que tiene Yoli! ¡Mirá que yo sufrí cuando me enteré lo de
Manuel!
YOLI: Yo
también sufro… ¡Y sufro ahora!
MIRTA: Pero
Tota también está sufriendo ahora…
YOLI: ¡Y sí!
¡las dos sufrimos ahora y yo también sufro por ella!
SILENCIO
MIRTA: ¡Pero
un perro YOLI, un perro!
ENTRA TOTA
TOTA: (Repuesta del llanto, con resignación) Sí,
Mirta, un perro, un marido pelotudo, un hijo preso, una casa incendiada, una
adolescente embarazada ¿Cuál es la escala de valores? ¿Qué está primero?
MIRTA: (Irónica) ¡No la hacía tan liberal
Hermana Tota! ¡La sotana pasó a ser un vestido escotado de repente!
TOTA: Lo
importante es estar cuando una de nosotras nos necesita… Hoy nos necesita Yoli
y aquí estamos…
YOLI: Y
escuchar aunque no nos guste…
TOTA: Cómo
Dios, que te escucha y no te dice nada…
MIRTA: Cómo mi
sicólogo…
(SONRIEN)
SILENCIO
YOLI: ¿Hago
otro café?
TOTA: bueno…
MIRTA: Sí,
haceme
SILENCIO
MIRTA: No
sé…si querés lo tomamos en la pieza y le hacemos compañía a Paco…
TOTA: Me parece bárbaro…
YOLI: Bueno
vayan que yo llevo el cafecito…
TOTA: Podemos
jugar una partida de chinchón… a Paco siempre le gusta estar con nosotros
cuando jugamos a las cartas…
YOLI: Bueno…
llevalas… dicen que a los enfermos hay que demostrarles que la vida sigue
igual, como si nada pasara, eso le va a hacer bien, llevá el papel y la
lapicera para los tantos…voy en seguida…
SALEN TOTA Y MIRTA
SIRVE LOS CAFÉ Y PREPARA LA BANDEJA, ANTES DE SALIR
DICE:
YOLI: Sí les
gano al chinchón Paco se cura… pare siempre…
FIN
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