OBRA: DE PERONCHOS Y GORILAS
Autor:
Walter Fabián Perruolo
PERSONAJES:
JUAN: 45/50 AÑOS CASADO CON
ESTELA
ESTELA: 45/50 AÑOS, CASADA CON
JUAN
(PADRES
DE BELEN)
PABLO: 45/50 AÑOS AMIGO
GASTON. 45/55 AÑOS AMIGO,
CASADO CON VERO
VERO: 45/55 AÑOS AMIGO,
CASADA CON GASTON
ESCENA 1
La acción transcurre en
el living comedor de la casa de Juan y Estela. Juan y Estela conversan sentados
en la mesa tomando mates, hay además un sofá y sillones, y una mesa de
computadora con un equipo de sonido. En una mesita pequeña hay una caja de
zapatos. Una puerta conduce a la calle y otra a la cocina y resto de la casa.
JUAN:
No entiendo por qué vienen, pero bueno…
ESTELA:
Son nuestros amigos, quieren saber cómo estamos, no lo veo mal… además siempre
nos reunimos…
JUAN:
(Compungido) Lo que pasa es que no
estoy de ánimo
ESTELA:
(Le toma la mano) Va a estar todo
bien, Belén es fuerte.
JUAN:
Sí… pero eso de que tenga que depender de la diálisis, me tortura… nunca pensé
que podíamos vivir una cosa así… no logro asimilarlo.
ESTELA:
Por suerte la medicina va avanzando y hay gente que termina haciendo vida
normal con el tiempo…
JUAN:
Sí, pero esto del trasplante es terrible, hasta que no consigamos un donante no
voy a poder dormir, porque no puedo dejarme de poner en la piel de Belén,
desearía que me hubiera tocado a mí toda esta mierda.
ESTELA:
Te entiendo, pero no te tocó, y lo peor que podemos hacer es demostrarle a
Belén que a nosotros nos afecta, si viniera ahora y te viera así le harás
perder las esperanzas, por favor tratá de recordar lo que dijo el médico, que
una vez que se consiga un donante compatible todo va a cambiar.
JUAN:
Sí, ya sé, pero estoy así porque hace mucho tiempo que estamos con esto y me es
imposible dormir, concentrarme, debe ser el problema de tener una sola hija.
ESTELA:
Si hubiésemos tenido cuatro sería lo mismo. Tenés que dejar de pensar que se va
a morir… no se va a morir, alguien va a donar ese riñón, ella va a hacer vida
normal, va a seguir estudiando… déjate de joder un poco.
JUAN:
La verdad es que me destruyó saber que ninguno de los dos podemos ser los
donantes, eso me mató, me había ilusionado con eso… es que era lógico, es
nuestra hija, no sé por qué di por sentado que podíamos ser aptos. ¡Tanta mala
suerte no se puede tener! ¡Tan todo para atrás! Vos sabés que no soy creyente y
que tengo conciencia de que la las cosas suceden por su propia naturaleza, pero
hoy siento como si fuera un designo malvado, un castigo karmático…
ESTELA:
(Le vuelve a tomar la mano) Dejate de
joder un poco. Hacelo por Belén.
JUAN:
Es que son los momentos en que desearía creer en algo, en poder aferrarme de
algo, hoy envidio a esa gente, envidio a los que van a la iglesia, a los
templos evangélicos, tienen algo de donde aferrarse…
ESTELA:
No es la solución para vos…
JUAN:
Ya lo sé, pero hoy me siento huérfano, es decir que soy huérfano de padre y
madre… (no le salen las palabras)… vos
me entendés.
ESTELA:
Seguro. Yo rezo todas las noches, no sé a qué ni a quién… pero me hace bien…
PAUSA
JUAN:
Pero eso de que tenga que depender de una máquina es terrible. Es algo que yo
podría ¿me entendés? Qué Dios, Zeus, el Destino… lo que fuere… me dé ese castigo
a mi. ¡Si yo me la puedo bancar!
ESTELA:
Dejá de atormentarte… no te ayuda, ni ayuda a Belu…
JUAN:
Nunca pensé que iba a vivir una cosa como esta, cuando el doctor Saravia nos
dio la mala noticia lo único en que podía pensar era en cómo iba a vivir con
esto…. Toda la vida me preparé mentalmente para cuando algo me suceda a mí,
estaba trabajando para eso, porque viste que a mi viejo lo vi sufrir bastante
esos tres años que estuvo enfermo…
ESTELA:
¿Cómo podés vivir así? ¿Entrenando para cuando estés mal, dándolo por sentado?
JUAN:
Siempre fui así, así me conociste ¿no?
ESTELA:
Y sí, te quejaste toda la luna de miel en Cancún porque decías que después te
iba a dar el cuero nada más que para ir a Villa Gesell y te iba a parecer una
mierda…
JUAN:
Y sí, no lo disfruté…
ESTELA:
¡No pudiste disfrutar un regalo de mi viejo! Eso porque nunca pudiste relajarte
en el presente sin el miedo al futuro…
JUAN:
(Compungido) Igual que ahora, quiero
que éste presente termine cuanto antes, quiero que esto que le pasa a Belén me
suceda a mi, no es mucho pedir, debería existir el derecho al sacrificio… al
menos con los hijos.
ESTELA:
Deberías sacarte esas ideas de mierda de la cabeza, no es momento para estar
así, y no por vos ni por mi, sino por Belén… que no sé… (recuerda algo) de eso te quería hablar, ¿vos no la notaste
distinta?
JUAN:
¿Distinta?
ESTELA:
Sí, hace unos días que la noto más animada, no es que no quiero que esté
animada, pero me sorprendió, porque al principio estuvo muy bajoneada, como es
lógico, como estuvimos todos, pero ahora está distinta… yo supongo que debe ser
su personalidad, ella siempre fue muy para adelante, nunca tuvimos problemas
con eso… pero algo cambió en ella ¿no te diste cuenta?
JUAN:
(Hace un gesto de negación) no…
ESTELA:
¿Pero vos la observás? Más allá de que esté preocupado, ¿le prestás atención a
cómo se siente?
JUAN:
No sé adónde vas….
ESTELA:
Y… que tengas en cuenta cómo se siente ella, porque por ahí no es tan dramático
para Belén como para vos…
JUAN:
(Tomándole la mano) No me voy a
atribuir ese mérito, hiciste un buen trabajo con ella, recuerdo cuando le
hablabas de superar las frustraciones y como le enseñabas a sobreponerse cada
vez que sufría…
ESTELA:
¿Yo le enseñaba?
JUAN:
Sí, ¿No te acordás? Una vez en primer o segundo grado, Sofía la invitó a su
quinta, ella esperaba con locura ese fin de semana, por la pileta y los
caballos, ¿te acordás de Sofía? El padre hacía equitación y tenía caballos… una
quinta hermosa… y Sofía por fin la invitó, bueno ese fin de semana llovió a
mares, Belén lloró toda la mañana, se había acostado con toda la ilusión a la
noche… y bueno vos le hablaste de los imprevistos, de lo inevitable, de que
siempre hay que tener un plan B, o, esto lo recuerdo clarito, si no hay plan B,
le dijiste, hay que inventarlo….
ESTELA:
Me parece que el concejo te vino mejor a vos que a ella….
JUAN:
(Sonrie) ¿Por qué no?
PAUSA
ESTELA:
Bueno, como te decía, yo la veo más animada, por eso quiero que lo tengas en
cuenta, vos no podés estar un solo milímetro debajo de ese ánimo… no se lo
merece…
JUAN:
Ya sé, pero ya te digo, enterarme de la imposibilidad de que no podamos ser
donantes me destrozó, ni siquiera un familiar tenemos que pueda serlo… que
tenga un grupo sanguíneo que no coincida con la mayoría es insólito…
ESTELA:
Ya nos explicó el doctor que es absolutamente normal…
PAUSA
JUAN:
Ahora, por qué no les diste alguna excusa, que no íbamos a estar, qué sé yo…
ESTELA:
No es justo Juan, ellos quieren saber cómo estamos, no podemos aislarnos así,
si siempre estuvimos juntándonos… tenemos que aprender que esta va a ser
nuestra vida a partir de ahora, tenemos que aprender a vivir con esto…
JUAN:
No lo digo sólo por eso… es que no tengo ganas de aguantarlos… es inevitable
que empecemos a hablar de política….
ESTALA:
¿Por política?
JUAN:
Es que es inevitable, ante la primer pelotudez que diga… vos sabés que no me
puedo callar…
ESTELA:
Sí que lo sé, pero vos tampoco te podés contener de decir una pelotudez….
JUAN:
Vos perdóname pero a Gastón hoy se la digo, con esto de que él es neutral, que
no está de un lado ni del otro, me tuvo las bolas infladas siempre, pero ahora
con lo que me contó Gabino, esa, no se la dejo pasar…no sé cómo hacés vos,
porque hay que escuchar cada pavada…
ESTELA:
Fácil, a Pablo le cambio de tema, le pregunto del trabajo, de la novia nueva,
de sus torneos de tenis, de sus viajes, qué sé yo, hay tanto para hablar…. Y
Gastón y Andrea no son de engancharse mucho…. Además de que Gastón ahora no
puede hablar… como decís vos…se tiene que callar la boca por diez años, en eso
coincido. Vos tenés que pensar que son amigos desde chicos, que vivieron muchas
cosas juntos, y también tenés que darte cuenta que a Pablo le gusta
chicanearte, porque siempre con vos exagera…
JUAN:
Pero en el fondo piensa así, la guita le cambió la cabeza….
ESTELA:
Tampoco es un potentado…
JUAN:
Encima viene con la novia nueva, ¿Te das cuenta que es un desubicado? ¡Hace dos
meses que la conoce el hijo de puta! ¡Dos putos meses! (niega con la cabeza) ahora ¿por qué te contó lo de la novia a vos y
a mi no me dijo nada?
ESTELA:
Porque quizás intuyó que lo irías a gastar, con eso de que es joven, que es un
play boy…
JUAN:
¿Sí, pero por qué te lo contó a vos si sabe que me lo vas a contar?
ESTELA:
Ni idea… hablamos y se dio, tendría ganas de contarme…
JUAN:
¿Pero vos le dijiste que la traiga, no? No me quiero perder este espectáculo, ¿De
qué puede hablar una pendeja? ¿Te imaginás con nosotros? (se divierte)
ESTELA:
Dijo que le iba a decir, pero no sabe si va a aceptar…
JUAN:
(Negando con la cabeza) ¡Qué tipo!
Todavía me pregunto por qué lo quiero…
ESTELA:
Porque es buena persona, porque vive su vida y no molesta a nadie, porque a los
amigos siempre les da una mano… es muy generoso… me acuerdo cuando hubo que ir
a buscar a tu papá cuando se operó de la cadera en Buenos Aires y vos tenías el
auto en el mecánico… y como no le dieron el alta ese día, los esperó toda la
noche… esas cosas no las hace cualquiera…
JUAN:
Pero tiene unas ideas de mierda…
ESTELA:
Nadie es perfecto.
JUAN:
Si vos vieras las cosas que pone en el Facebook, es un nazi el hijo de puta… la
otra vez proponía que los pibes que no estudian ni trabajan tienen que hacer el
servicio militar, es cuadrado como la ventana…
ESTELA:
No es para tanto…
JUAN:
Yo intento, pero apenas se mande una, lo paro en seco, estamos en mi casa (enfático)
ESTELA:
En nuestra casa, te lo recuerdo, y tratá de no proyectar tus frustraciones con
él.
JUAN:
Dejá la psicología para tus pacientes, ya sabés que conmigo no…
ESTELA:
(Irónica) ¡Conmigo no, Barone!
JUAN:
(Se fastidia) Andá… déjame de joder….
ESTELA:
La reunión de hoy es para comer algo y ponernos a cantar un poco, hace más de
un año que invertí en ese equipo de
sonido, para hacer karaoke, así que esta noche preocupate porque algo vas a
tener que cantar….
PAUSA.
JUAN:
¿Belén a qué hora vuelve?
ESTELA:
Cómo todos los sábados, no sabemos.
JUAN:
(Disgustado)
ESTELA:
Mirá Juan, vas a tener que aprender a manejar esto, Belén tiene veintidós años,
lo peor que podemos hacer es invadirla, y lo mejor que puede hacer es
despejarse, así que no la acosemos.
JUAN:
¿Pero sabés dónde está, al menos?
ESTELA:
Dijo que iba a la casa de Carla, que a lo mejor comía ahí.
Estela toma la caja de
zapatos que está en la puerta de entrada sobre una cómoda o mesita. Ella saca
su celular y lo pone en la caja. Luego la abre y se la muestra a Juan.
JUAN:
No, vos sabés que a lo mejor se quieren comunicar conmigo.
ESTELA:
Poné el celular.
JUAN:
¿Y si es Belén?
ESTELA:
Si es Belén ya sabés que llama y vas a escucharlo.
JUAN:
Pero…
ESTELA:
Es sábado. Poné el celular y vamos a cambiarnos que se va a ser tarde.
JUAN:
(Pone el celular en la canasta con
evidente desgano)
ESCENA 2
Estela se encuentra sola
sentada en el sofá, mantiene una convesación por chat, gesticula, escribe por
momentos hasta que llama por celular en modo telefónico, se cuida de no hablar
muy alto y permanentemente mira hacia la puerta que conduce a la cocina
buscando impedir ser escuchada.
ESTELA:
Cómo estás mi amor… tu padre se está bañando… prefiero hablar mejor… me cuesta
andar escribiendo… (oye)… vos no te
preocupés, ya sé cómo es tu padre, pero todo va a andar bien… sí, está muy mal
con esto de no poder ser donante… (oye)…
yo creo que sí, que va a comprender todo, a lo mejor va a necesitar un tiempo… lo
convencí de juntarnos diciéndole que lo necesito, que quería cantar… ya
sufrimos mucho y ahora hay que seguir adelante…vos sabés que yo en esta casa
soy la más abierta, incluso más que vos (oye)…
sí, la profesión hizo que me abriera aún más… (oye) Sí… yo estoy muy feliz, no te voy a negar que todo esto me
desacomoda un poco pero… no sé… date cuenta que todo es inimaginable, jamás se
pasó por la cabeza que estuviéramos viviendo esto… y mucho menos todo lo otro…
¡Pero todo lo que te haga bien a vos me hace bien a mi, hija…! (oye) … tu padre se lo va a tener que
aguantar, todos somos grandes, sé que uno no está preparado para estas cosas
pero cuando suceden no queda otra que afrontarlas… ¿te acordás cuando el hijo
de Susana y Alfredo decidió irse a vivir a Italia? (Oye) … sí, que nos encontramos en el cumpleaños en la quinta de
Pedro… bueno… no sabés cómo estaba Alfredo porque el hijo se le iba a Italia,
Susana me dijo que no sabía si lo iba a tener que medicar, pero después con el
tiempo lo superó, ¡Hija! ¡Hubo gente que superó tragedias como la guerra y tu
padre no va a superar esto! Solo falta
este pasito… pero ya está… (oye)… no,
no te sientas mal, por favor, todo lo bueno que pueda pasarte a partir de
ahora, escúchame Belu, todo te lo merecés, hija, (oye) no llorés, ya sufriste demasiado… te acordás que hace un
tiempo, cuando empezamos con todo esto hablamos de el por qué de estas cosas,
estas cosas que nunca imaginamos que nos pueden pasar pero que de pronto
ocurre, ¿te acordás que hablamos de la cuestión de los merecimientos?, y que yo
te dije que eso no existe, que nadie merece nada y que la vida es una lotería,
un azar permanente (oye), sí, y
hablamos de Dios, o el Destino, pero que yo no estoy de acuerdo con que lo que
nos sucede, así sea lo bueno o lo malo, es por cuestiones de Designios Superiores,
Divinos, o Místicos (oye), sí, es
verdad que no creo mucho, pero sí creo en el misterio, en el misterio sí creo,
yo te lo dije, bueno, la vida es una lotería y puedo llegar a pensar que la
suerte nos sonríe ¿no?, pero no Belu, definitivamente es el amor, hija, el
misterio es el amor (se conmuevey oye)…
no, no lloro, no estoy mal…todo lo que nos pasó es una mierda… pero ya va a
pasar… (oye, luego cambia el tono)
Sí, vienen Gastón y Vero, lo pude convencer a tu padre… bueno, te dejo… (va a cortar pero se detiene) ¡Ah, Belu!
¿me escuchás?... no, nada… quería decirte que confiés en el misterio, en el
amor… te quiero. (corta)
JUAN:
(Grita desde adentro) ¡¿Con quién
hablabas?!
ESTELA:
(duda y se repone) Eh… con Martina…
JUAN:
¿Qué quería?
ESTELA:
Nada… quería saber cómo estaba Belén…
JUAN:
¡Qué mujer hincha pelota!
ESTELA:
Es la tía, y la quiere mucho…
JUAN:
¿Me hacés un favor, me alcanzás un toallón?
ESTELA:
(Fastidio) ¡Otra vez! ¿Cuándo te vas
a acordar de llevarte las cosas al baño? Ahí voy…
(Sale hacia la cocina)
ESCENA 3
Estela prepara la mesa,
acomoda los vasos mientras Juan estudia el equipo de sonido con el micrófono. Los
dos están vestidos ya para la cena.
JUAN:
¿Funcionará esto?
ESTELA:
El muchacho que me lo vendió me dijo que para cantar está perfecto….
JUAN:
Espero… con lo que sale…
ESTELA:
Atiendo casi seis pacientes por día cuatro días a la semana, si después de
bancarme los rollos ajenos cosa no me puedo comprar un equipo de sonido para
cantar…
JUAN:
No sé cómo podés estar de ánimo…
ESTELA:
(Enojada levemente) Juan, si vos
vieras la alegría y el entusiasmo que tenía Belu cuando fuimos a comprarlo, vos
también te darían ganas de cantar…
JUAN:
(Culposo) Ya sé, ya sé…. basta
Suena el timbre, Juan
abre la puerta, entra Pablo, elegante, con una botella de vino y un paquete. Se
saludan los tres.
PABLO:
Hola, vinito y las masas que me pidieron.
JUAN:
(Tomando la botella de vino) ¿Qué
trajiste?
PABLO:
Directamente de Mendoza. Un Malbec, como debe ser.
JUAN:
¿Cuándo volviste?
PABLO:
El viernes.
Estela acerca la caja de
zapatos para que Pablo deje su celular.
PABLO:
(Se queja) ¡Estelita! ¡Dejate de
joder!
JUAN:
Vos es el peor. Además no tenés hijos, así que poné tu teléfono que no se va a
caer el mundo.
PABLO:
Pero por ahí, por trabajo…
JUAN:
Vivís repitiendo que los sábados no trabajás.
PABLO:
(Coloca el celular)
JUAN:
(Sorprendido)
¿Viniste solo?
PABLO:
(Nervioso) Sí, te dije que estaba en
pareja pero es muy reciente…
JUAN:
Además somos medios viejitos para ella… por lo que me contó Estela, es bastante
joven… por lo menos tiene más de veinte… ¿no?
ESTELA:
No seas cizañoso, Juan
PABLO:
(Sonrie nervioso) Más de veinte
tiene, eso es lo importante.
JUAN:
¿Más cerca de los veintiuno o de los veintinueve?
PABLO:
(Desoye) Mirá, si estábamos nosotros
tres nada más seguro que la traía, pero después cuando me dijeron que venían
los chicos, decidí que no porque íbamos a estar hablando de cosas de viejos
chotos y tampoco quiero que me pongan en evidencia (sonríe)
JUAN:
(Sonríe) Claro, si vos sos un
pendejo…
PABLO:
Me siento un pendejo, corro treinta kilómetros por semana, querido.
JUAN:
¿Te acordás cuando viniste con la pelirroja? ¿Cuántos años tenía? ¿Diecinueve?
PABLO:
Dejate de joder, yo tenía treinta y dos en ese momento, tampoco era tanta
diferencia.
Se sientan en los
sillones
PABLO:
¿Pero vienen Gastón y Andrea, entonces?
JUAN:
Sí, tenían que retirar a Lucía de un cumpleaños como a las nueve y después
dejaban a los chicos en lo de la madre de Andrea.
PABLO:
¿A los tres?
ESTELA:
Sí, pero te digo que le equiparon la casa, le compraron una Play a Mateo para
que la deje allá, un Smart, le pagan internet… y bueno, los chicos tienen
celulares….
PABLO:
Y, le sale más barato que una niñera si te descuidás.
ESTELA:
Eso dicen. Además Andrea me cuenta que a la abuela ni la molestan, encima le
regalaron un celular y está como con chiche nuevo.
JUAN:
Hasta se hizo un Facebook
ESTELA:
Sí, chusmea de lo lindo por ahí.
PAUSA
PABLO:
(Bajando el tono) Disculpen que
pregunte pero no quiero que piensen que no me importa… ¿Cómo están ustedes con
todo esto?
JUAN:
Y….
ESTELA:
Tu ahijada está bien. Eso es lo importante.
JUAN:
Hace unos días que la vemos distinta…
ESTELA:
Sí, creo que está un poco más animada… creo que es consciente de que ya pasó el
impacto, y por suerte tiene mucha contención de las amigas, bueno, de nosotros
también.
JUAN:
Ahora hay que esperar. Va a ser difícil.
PABLO:
Sí, yo hablé con ella y la noté bien…
PAUSA
PABLO:
(Golpea las manos) ¡Arriba ese ánimo!
Belu va a a vivir hasta los noventa. Qué digo noventa: ¡Hasta los
cien!
ESTELA
(Se para) Bueno, me voy a preparar
las cosas a la cocina.
PABLO:
¿Qué comemos….?
ESTELA:
Una picadita y empanadas, no quiero lavar platos hoy.
PABLO:
¿Empanadas caseras?
ESTELA:
Caseras pero no por mí, se las compré a una señora que las hace riquísima, sólo
las tengo que meter en el horno.
PABLO:
Cómo cambiaste Estelita, antes hacías unas lasañas formidables, mirá ahora, te
aburguesaste.
Estela sale, a la cocina
PABLO:
Y ¿Cómo estás?
JUAN:
Más o menos, esto me tiene mal, es como que no logro despertar de la pesadilla,
qué sé yo…
PABLO:
(Cambiando el tono como para cambiar de
tema) Hace rato que no veo a Gastón, las últimas veces que nos quisimos
juntar no pude.
JUAN:
Y hermano, te la pasás viajando…
PABLO:
Sí, pero no todo es joda, tengo muchos juicios en La Plata, otros en Capital…
tuve uno en Córdoba, pero ahí me hice una escapada y me fui unos días a General
Belgrano, coincidió con la fiesta de la cerveza.
JUAN:
¿Fuiste con tu nueva chica?
PABLO:
No, para nada, fui con un colega de Córdoba, me llevó él…
JUAN:
(Sonrie) Qué vida… vos sí que la
pasás bien…
PABLO:
Juancito, yo ya no tengo ganas de seguir así, vos te vas a cagar de risa con lo
que te digo, pero yo me hago esas escapadas para ocupar mucho tiempo que me
queda vacío…
JUAN:
Eh, pero Europa, Estados Unidos, Tailandia, Egipto… No te llenás con nada esos
huequitos, y encima, las compañeritas que te llevaste…
PABLO:
Boludo, tuve tres parejas en quince años, un promedio de una cada cinco años,
no soy un gigoló, que querés, cuando te va mal…
Entra
Estela con un vino y tres copas.
ESTELA:
Te va mal porque vos no tenés paciencia querido… espero que a esta le tengas
paciencia… no puedo entender como no
pudiste seguir con Laura, era linda, simpática, inteligente…
PABLO:
Que sea psicóloga como vos no implica que sea inteligente… pero sí era
inteligente, demasiado para mi gusto…
ESTELA:
(Mientras sirve) ¿la mujer no tiene
que ser inteligente?
PABLO:
Mí mujer no tiene que ser inteligente.
JUAN:
¿Además de gorila te volviste machista?
PABLO:
¿Y vos además de peronista te volviste pelotudo?
JUAN:
Es un chiste…
PABLO:
No soy gorila hermano, soy liberal que es otra cosa… pero bueno, dejá que te
aclare Estelita, no es que era inteligente porque sabía matemáticas o física,
es que me leía, completamente, como si estuviera siempre con alguien que conoce
tus pensamientos…
ESTELA:
A lo mejor con ese prejuicio que vos tenés con la psicología te sentías
paranóico.
PABLO:
Puede ser… no te voy a negar… pero cada discusión para mí no era normal, cada
cosa que decía me contestaba: Estás proyectando esto, estás proyectando lo otro…
¡Dejame de joder! Lo único que yo quería proyectar era una vida como la gente…
ESTELA:
¿Pero cómo es “Cómo la gente”? Que tu
chica no discuta, no hable…
PABLO:
¡Qué se deje llevar! ¡Qué deje pasar ciertas cosas!... lo que pasa que vos no
te hacés una idea lo obsesionada que era Laura con la organización, anotaba
todo lo que debía hacer en el día, se lo agendaba, y si por alguna
circunstancia no podía cumplir con el membrete, explotaba, se desmoronaba, y
había que aguantarla después, insoportable.
ESTELA:
¿Y esta chica de ahora? ¿Cómo es? ¿Es inteligente?
PABLO:
(Incómodo) Yo siento que esta vez es
distinto… no lo puedo explicar, pero es como si no prejuzgara nada de ella, no
puedo verlo de esa forma, me enamoré y punto…
JUAN:
Estás viejito…
PABLO:
No sé… es distinto… estoy con ella y no me importa nada, me siento pleno…
ESTELA:
(Yéndose a la cocina con su copa) Bueno,
¡qué suerte! ¡Qué suerte!... voy a seguir preparando las cosas… los dejo
solos…. (le hace un gesto imperativo a
Pablo que lo incomoda)
PABLO:
Sí, sí, qué suerte...
PAUSA
JUAN:
Te cuento la última de Gastón antes de que venga.
PABLO:
Dale.
JUAN:
¿Viste que cambió de laburo?
PABLO:
(Sorprendido) ¿Cambió de laburo?
JUAN:
¿No te dijo?
PABLO:
No, la última vez que hablamos fue para preguntarme cómo tenía que hacer para
empezar la sucesión del viejo….
JUAN:
¿Te acordás que yo me había calentado porque en la mesa en el cumpleaños de
Lucas me preguntó socarronamente si todavía seguía siendo kirchenerista después
de que, bueno, saltaban cosas de la corrupción, y todo eso?
PABLO:
Sí, yo estaba, pero qué sé yo, no me pareció grave…
JUAN:
Claro, no te pareció grave porque vos pensás cómo él…
PABLO:
(Fastidiado) Dale, seguí…
JUAN:
Bueno, pero te acordás que criticaba al kirchnerismo, que esto, que lo otro…
bueno… me contó Gabino, que es muy amigo de él, que un sábado previo a las elecciones,
salió al centro, ¿y viste que en cada
esquina están la gente de los partidos con las sombrillitas, con los padrones…?
bueno, entró a Casa Alonso a comprar un par de remeras, salió, y cuando dobló
en la esquina, lo vió: el hijo de puta estaba cebando mates sentado en la
mesita del Frente Para la Victoria…
PABLO:
Me estás jodiendo…
JUAN:
El pensó que era amigo de uno de los
militantes, o algo así, pero sin que lo vea Gabino dio un par de vueltas por
ahí y volvió a pasar, y seguía ahí… hasta que ve una mujer que se acerca para
averiguar dónde votaba, y Gastón agarra el padrón y la busca, es decir que el
tipo estaba apoyando, ¡militando! Cuando Gabino me contó no lo podía creer.
PABLO:
(Divertido) Uh ¿Y Gabino qué hizo?
JUAN:
Pasó de nuevo, se acercó y le tocó el hombro…
PABLO:
(Se toma la cabeza) Ay…
JUAN:
Se levantó como una tromba, no dejó que se acercara y lo llevó media cuadra
lejos de ahí, imagínate, Gabino, que es peronista y lo tuvo que aguantar hasta
en el grupo de wasap, que le decía peroncho, kukaracha… ¿Te acordás? “Sos un
hijo de puta”, le dijo, “¡Me rompés las pelotas cada vez que nos juntamos
preguntándome cómo puedo seguir apoyando al kirchnerismo y te encuentro acá militando para los K!” ¡No
tenés cara!... de todo le dijo… no se guardó nada…
PABLO:
¿Y?
JUAN:
Se puso bordó, me dijo, que casi le dio lástima, parecía un fuego, la cara roja como tomate
tenía… Entonces Gastón le empezó a decir---(haciendo burla casi sin abrir la
boca) “callate boludo, callate que te explico, callate” Dice, que miraba para
todos lados como fuera un delincuente. “Es por un laburo”, le dice, “Mi primo
trabaja en el Ministerio de Desarrollo Social y me dijo que van a tomar gente,
si entro ahí estoy salvado, no me cagués boludo”
PABLO:
No me digas que entró en el Ministerio.
JUAN:
(Asintiendo) ¿Viste? ¿El ser
impoluto? ¿El de los principios? Ahora tiene el doble de sueldo que en la
empresa que laburaba, seis horitas, de lunes a viernes…
PABLO:
(Riéndose fuertemente) ¿Ves? ¿Ves?
¡Vos no me creés lo que te digo! ¡Así es como funciona!
JUAN:
No todos son así, Pablo. De esto no zafa nadie, pasó hasta con Alfonsín, cuando
subieron al poder en el 83 acomodaron a todos los de ellos. De todos modos no
me molesta que haya conseguido ese laburo, el tema es que en el fondo es un
gorilón, que en el cumpleaños de Lucas se envalentonó y me expuso, porque lo
midió bien, no es pelotudo, sabía que la mayoría que estaban ahí eran
antiperonistas y aprovechó, tuvo mala leche… A mi no me importa que por laburo
esté primero con unos y después con otro… hacelo, estás en tu derecho, lo que
me rompe soberanamente las pelotas es eso de boquear, hacelo calladito, pero
Gastón no puede....
PABLO:
(Rie) No te puedo creer, no te puedo
creer…
JUAN:
Y eso no es nada, adiviná qué laburito tuvo que hacer el día de las elecciones…
PABLO:
Fiscal de mesa….
JUAN:
No, esto me enteré por un compañero de trabajo que milita y estuvo con él,
escuchá: ¡tuvo que poner el auto y salir a buscar gente!, ¿Te acordás que
llovió el día de las elecciones?, bueno, a la gente de los barrios alejados
hubo que ir a buscarla… ¡Y le hicieron meter el Honda Civic cero KM en el barro
hasta el ojete!…. Me contó el Zurdo Miraglia, él no quería pero hasta Vero se
enojó, me dijo el Zurdo y ella lo cagó a pedos, le dijo que por ese laburo si
le decían que vaya a Forte Apache a buscar gente que lo haga, que no sea
pelotudo.
PABLO:
(Rie a carcajadas) ¡No te puedo
creer! Ahora…por un votito más son capaz de cualquier cosa….
JUAN:
Pablo, eso lo hacen todos los partidos, olvídate, y se hace en todo el mundo te
aclaro… la cuestión que el Señor de los Principios tuvo que pagar así su nuevo
trabajo…
PABLO:
Y andá a saber qué otras cosas debió haber hecho…
JUAN:
Ni nos va a contar tampoco, igual no me quiero enterar… porque somos amigos… y
tengo miedo de tener que mandarlo a la mierda..
PABLO:
Y sí, hemos vivido muchas cosas juntos… pero hoy… cuando venga… no me voy a
aguantar…
JUAN:
Mirá que a Vero n no le gusta mucho que la jodan…además ellos no saben nada que
yo sé…
PABLO:
Pero a Vero yo no le voy a decir nada, qué culpa tiene ella, pero a Gastón lo
vuelvo loco…
JUAN:
Pero Vero trabaja en Anses, también milita, estaba en Buenos Aires y consiguió
el traslado para acá, además ella sí fue fiscal de mesa, también hace lo mismo…
Además no jodamos mucho porque yo me saco, después de lo que me hizo en lo de
Lucas, lo tengo atragantado…
PABLO:
Pero Vero siempre estuvo con el kirchnerismo… es medio zurdita…
JUAN:
¿Ves? Ese comentario es típico de gorila.
PABLO:
Perdón, mala mía…
JUAN:
Sí, Vero es la que le hinchó las pelotas, si cuando se pusieron de novios, vos
te acordás, ella militaba en el peronismo, más o menos pero militaba y Gastón
no le gustaba mucho…
PABLO:
Sí, es cierto…
JUAN:
Es más, es más influenciable que un nene, cuando Gastón se puso de novio con la
chupacirio de Patricia Vidal ¿te acordás?, terminó yendo todos los domingos a
misa a la Iglesia
PABLO:
(Entusiasmado) ¡Sí!, ¡hasta a los
retiros espirituales fue el tololo!
JUAN:
¿Te acordás? Hasta parecía un personaje bíblico cuando hablaba, Rober De Niro
en Cabo de Miedo… después se peleó y se arreglo con Pili, que era vegana, por
poco terminaron comiendo pasto en la quinta que vivía ella...venía a los asados
y comía pan, tomate y lechuga.
PABLO:
Uh, hace cómo mil años de eso….
JUAN:
Sí, pero yo me acuerdo de todo.
Suena el timbre y Estela
entra al living comedor.
JUAN:
Ahí llegaron….
ESTELA:
Yo abro.
Va hacia la puerta.
Entran Vero y Gastón. Se saludan todos.
PABLO:
¿Pudieron ubicar a los chicos?
VERO:
Si están con la abuela, por suerte.
Estela trae la caja de
zapatos
ESTELA:
El celular Gastón.
GASTON:
(Se queja) ¡Otra vez! Pero si no lo
uso casi nada…
ESTELA:
La última vez te la pasaste mostrándonos fotos y videos cada dos palabras que
hablamos, son las regla de la casa.
Estela deja la caja de
zapatos.
JUAN:
¿Y el de Vero?
ESTELA:
Vero es ubicada, además la madre puede necesitarla…
GASTON:
Después querés que seamos feministas
Gastón va a hacia la
ventana y mira hacia afuera
JUAN:
Es así, querido Gastón, para algunas cosas exigimos y para otras nos relajamos,
sin ir más lejos el único que conduce la máquina de cortar pasto en esta casa
soy yo…
ESTELA:
No corto el pasto porque está dentro de las cosas que no me gustan hacer…. No
porque crea que es asunto de hombres…
GASTON:
(Sorprendido al mirar por la ventana)
¡Uhhh qué pasó! ¡Qué desastre!
JUAN:
No me hablés, se cayó el pino…
Vero y Pablo van hacia la
ventana.
PABLO:
¿El pino de Belén?
VERO:
¡Ah… mirá! ¿Rompió galpón del vecino?
JUAN:
Exacto…
GASTON:
¿Ese es el pino que plantaste cuando nació Belén, el que se llama Belén?
JUAN:
Aja
PABLO:
Me acuerdo de eso, recuerdo que te acompañé a comprarlo… era apenas de miedo
metro…
VERO:
¿De dónde sacaste esa idea de plantar un pino por cada hijo?
JUAN:
En realidad es un árbol por cada hijo… elegí un pino porque me gustaba… si era
varón tenía pensado un palo borracho… pero cuando supe que era nena no me
pareció buena idea un palo borracho… un pino me parecía más femenino…
GASTON:
Pero los pinos son de no echar buenas raíces, no sé dónde lo leí… por eso son de caerse…
SILENCIO
SOMBRIO
ESTELA:
Dejen de pensar boludeces, no somos ni superticiosos ni místicos… se cayó el
pino porque la tormenta de la semana pasada fue terrible… no es una metáfora de
la vida…
PABLO:
Claro, además los pinos son de caerse, no tienen buena raíz…
JUAN:
Sí, siempre se movía cuando había viento
VERO:
¿Y el vecino que dijo?
ESTELA:
Se enojó obvio, pero comprendió… te diría, ahora viendo en retrospectiva, que
tenía razón, porque ya nos había dicho un par de veces que tenía miedo que el
pino se cayera… menos mal que dio contra ese galponcito y no cayó sobre la otra
pared que es la habitación de los chicos…
SILENCIO
AUN SOMBRIO
ESTELA:
Bueno, miren, ustedes insistieron para que nos reunamos y bueno… Juan no estaba
de ánimo pero lo convencí, les cuento a todos ahora personalmente que Belén
está bien, tiene que continuar con la diálisis, hasta que… (se conmueve) consigamos un donante…
JUAN:
Ella está en lista de espera… y como saben… la segunda mala noticia de todo
esto, después de saber que Belu tenía este problema es que ni yo, ni Estela, ni
mi hermana, ni la madre de Estela pueden ser donantes, así que ahora está en
una lista de espera…
GASTON:
Porque tiene que ser un familiar ¿No?
JUAN:
Sí…
ESTELA;
(Cambia el tono) Bueno, dicho esto
ahora nos olvidamos, necesitamos un momento de relax, y también necesitamos
demostrarle a Belén que todo va a estar bien….
SILENCIO
ESTELA:
Hoy quiero cantar. Y quiero que ustedes también canten.
VERO:
Yo estuve vocalizando. Y ya elegí que quiero cantar.
ESTELA:
Bien, primero vamos a comer….
Estela sale a la cocina
pero se detiene:
ESTELA:
Ah ¡Y nada de hablar de política!
PAUSA
PABLO:
Andá tranquila...
ESCENA 4
La escena es de
sobremesa, los cinco personajes están sentados y parecen satisfechos. Sobre la
mesa están los restos de la cena.
PABLO:
Qué bueno Vero que puedan ir a Disney, es espectacular, lo van a disfrutar…
JUAN:
¿Qué tiene de espectacular?
PABLO:
Y es Disney, es todo deslumbrante, además van a conocer Miami
JUAN:
Tu segunda casa.
PABLO:
Apenas fui tres veces…
ESTELA:
¿Tres veces?
PABLO:
Y.. hago negocio Estela, voy cada dos o tres años, disfruto de la playa y me traigo valijas de pilchas, celulares,
notebooks…
JUAN:
Hacés patria digamos…
PABLO:
Y qué querés, si acá te afanan…
JUAN:
¿Con qué te afanan?
PABLO:
Mucho nacional y popular, pero cuando vas a comprar una chomba Tommy te
arrancan la cabeza, y allá por 30 dólares te las traes, o un jean Leavy por 15
dólares…
JUAN:
¿Qué es una chomba Tommy?
GASTON:
Ah, déjate de joder, Juan, no te hagás el humilde, tenés puesta una camisa de marca importada, tampoco
sos un pobretón que compra en la salada…
JUAN: ¿Pero no sé qué es la Chomba Tommy?
conozco la Polo, la Lacoste…
PABLO: (Irónico)
Sí, claro… convengamos que acá en esta mesa pobre no es nadie…
JUAN: Mirá, nosotros no somos pobres, pero
tampoco nos podemos dar la gran vida, tenemos que laburar…. Me alegro por
ustedes que pueden viajar… pero convengamos que al país no le hace muy bien que
los que pueden hagan las compras afuera…
VERO: Pero eso no es culpa nuestra, que hagan
bien las cosas acá…
JUAN: Vero… vos militaste para lo nacional y
popular, déjate de joder, yo te ví repartiendo boletas, tenés la oportunidad de
irte una vez a Miami y ya te cambia la cabeza…
VERO: Pero eso no tiene nada que ver, los que
tienen que hacer patria son los empresarios que nos roban….
JUAN: ¿Lo decís por una chomba de marca?
VERO: Por eso solo no…
JUAN: A ver… donde se fabrica esa chomba…
PABLO: Bueno, muchas cosas de marca vienen de
Asia..
JUAN: Sí, claro, ¿pero la licencia de dónde
es?
PEQUEÑO SILENCIO
JUAN: ¡Yanqui! ¡Es obvio que va a salir más
barata en Estados Unidos!
ESTELA: (Conciliadora)
Bueno, que cada uno disfrute como quiera y como pueda….
JUAN: Está bien, que lo disfruten, pero que
no se justifiquen… ya está, lo pueden hacer y lo hacen, punto…
GASTON: Después de todo somos libres, ¿no?
JUAN: Sí la libertad para vos es poder viajar
a Miami, entonces sí… somos libres…
PABLO: Si en lugar de profesor de historia
hubieras sido de Geografía o Ciencia Naturales no tendrías tanto rollo con
Disney, Miami…
JUAN: (Rie)
¿¡Estar informado, saber de dónde venimos es “tener rollo”!? Escuchame Pablo,
si vos no hubieras sido abogado y fueras operario de una fábrica de chombas, no
sólo que no podrías ir a Miami si no que te irías de vacaciones, con suerte, a
San Clamente del Tuyú… Además después todos se llenan la boca diciendo que
faltan próceres como San Martín... pero todos se olvidan que fue el que dijo
“seamos libres, lo demás no importa nada” o que seamos libres aunque tengamos
que andar en pelotas como los indios…
GASTON: Bueno… los tiempos cambias, nadie va
a andar en pelotas en estos tiempos….
JUAN: (Furioso)
¡Claro que no… pero no veo el negocio de entregar nuestra soberanía económica
para tener un I phone!
PABLO: Hice méritos para tener un I phone….
JUAN: (Se
toma la cabeza) ¡Quién dice que no! ¡Pero esa no es la cuestión! ¡La
cuestión es que por todas esas importaciones la gente de acá se queda sin
laburo. Ponete en la piel de un laburante…
PABLO: ¡Ah bueno! Yo estudié justamente para
no ser operario, ni albañil, ni changuista….
JUAN: (Abatido,
como para sí mismo)… Es imposible…
PAUSA
JUAN: Vos estudiaste porque tu viejo se
rompió el culo en esa metalúrgica casi toda la vida para que pudieras recibirte
de abogado…
PABLO: Eh, qué vivo… pero yo tengo el mérito
de haberlo logrado…
JUAN: Lo que trato de decirte….
Estela comienza a juntar las cosas de la mesa. Vero se levanta y ayuda.
ESTELA: ¿Por qué no se calman un poco?
VERO: Sí, se ponen insoportables…
JUAN: (Desoyendo
a ESTELA y VERO)…es que no es sólo tuyo, vos tuviste una oportunidad que
otros quizás no tuvieron…
PABLO: ¡Pero claro! ¡Gracias a mi viejo!
JUAN: Pero pensá un poco, carajo, ¡vos no
elegiste a tu viejo! No es que te pusieron varios padres en una vidriera y vos
fuiste (enfatiza irónicamente) taaaan inteligente de elegir un papá para que te
dé la posibilidad de ser un exitoso abogado que se va cada dos o tres años a
Miami a comprar chombas Tommy por 30 dólares!
PABLO: ¡Bueno, pero lo supe aprovechar, me
tocó un papá como la gente y lo aproveché… otros terminan en la calle
alcohólicos, adictos o reventados y yo no!
JUAN: Es imposible discutir con vos…
PABLO: Ah, porque vos sos mister diálogo…
PAUSA
ESTELA: ¿Preparamos café les parece?
VERO: Dale, te ayudo…
Estela y Vero se van a la cocina. Estela hace una seña contenida a Pablo
que Gastón y Juan no observan
PABLO: Cambiando de tema…les confieso algo,
creo que estoy en la crisis de los cuarenta…
JUAN: Te llegó tarde…
PABLO: Tengo cuarenta y tres… tampoco tan
tarde….
GASTON: Dicen que puede ser en cualquier
momento…
JUAN: Pero no tan tarde como para que se te
junte con la crisis de los cincuenta, me parece…
PABLO: ¿Existe la crisis de los cincuenta?
JUAN: Cuando llegue te digo… pero ¿qué sería
la crisis de los cuarenta?
PABLO: Si te ponés a pensar, antes, en la
antigüedad, la mayoría no pasaba los cuarenta, yo creo que la crisis de los
cuarenta, Estelita debe atender a varios que con ese rollo, tiene que ver con
que llegás a un punto que necesitás cambiar, toda crisis necesita un cambio, es
una revolución interna…
GASTON: ¿A qué te referís?
PABLO: (Mira
cómplice a Juan) A qué cambiás cosas, qué sé yo, te divorciás, o cambiás de
trabajo… (Juan sonríe)
JUAN: Claro… cierto… tengo un compañero que
dejó la docencia y puso un local de repuestos de motos… le encantaban las
motos…
PABLO: Claro, a eso me refiero… creo que la
vida para algunas cosas es larga, yo mismo me pregunto si debería ser abogado
todos los días de mi vida, y eso que me apasiona el derecho y todo lo que tenga
que ver con las leyes, es lo que quise siempre… pero llega un momento que te
preguntás por qué no hacer otra cosa, qué sé yo, poner un negocio de algo que
me guste, o por lo menos decir: bueno, ahora quiero estar del otro lado y me
postulo para fiscal o juez…
JUAN: (Irónico
y cómplice con Pablo) Pero eso no es una cuestión de mérito, vas a tener
que tocar algún político, que quizás te pida militar…
Gastón denota nerviosismo
PABLO: Bueno, pero con este gobierno Nacional
y Popular no creo que pueda, ya me conocen, quizás cuando asumamos el año que
viene….
JUAN: Si ganan las elecciones… igual, de
militar no te vas a salvar, porque si querés que te designen un puesto algo vas
a tener que transar…
PABLO: Pero cambiar de trabajo después de los
cuarenta es algo complicado, es un salto sin red…
JUAN: Pero hay gente que lo hace…
GASTON: Muchachos… no sé si se enteraron, si
Vero les contó pero a mi la crisis de los cuarenta me llegó y justamente…
bueno… hubo cambios…
PABLO: (Finge
asombro) ¿¡Sí?!
JUAN: ¿Qué cambiaste? ¿El auto?
PABLO: Ah, cierto, cambiaste Mar del Plata
por Miami….
GASTON: No, cambié de laburo, eso quería
contarles hoy…
PABLO: ¿Cuándo? ¿Y por qué no nos contaste
nada…?
GASTON: No, con todo lo que está pasando Juan
con lo de Belén, me pareció que no tenía sentido…
JUAN: ¿Y los seguros, no vás a vender más?
GASTON: Lo voy a seguir más relajado… con el
tiempo que me quede por la tarde….
PABLO: Ah, es un trabajo medio día entonces….
GASTÓN: Casi, es de siete de la mañana a tres
de la tarde….entré en el Ministerio de Desarrollo Social…
PABLO: (Asombrado)
¡¿En Desarrollo Social?!
GASTON: Sí… voy a trabajar hasta las tres y
después me dedico a los clientes que ya tengo…
PABLO: ¿Entraste en Desarrollo Social, a
hacer qué?
GASTON: (Duda
culposo) ehh… en el sector de sistemas… viste que yo estudié tres años… y
bueno… me tomaron…
JUAN: ¿A los cuarenta y cuatro años?
GASTON: Cuarenta y tres…
PABLO: Mirá vos… y qué es lo que hacés… en
definitiva… ya sé que sistemas, pero…
GASTON: (Dudando) Ingreso datos en la computadora, sobre lo que se compra, licitaciones…
JUAN: Administrativo…
GASTON: Algo así….
PABLO: Pero para eso no necesitás tener
conocimientos en sistemas, mi secretaria hace eso y tiene secundario nada más.
GASTON: (Fastidiado)
Recién empiezo… me tienen asignadas otras tareas que con el tiempo me van a ir
dando…
PABLO: ¿Pero cómo hiciste para entrar?
¿Conociste a alguien?
GASTON: Bueno…. Dejé curriculum… me
entrevistaron…
JUAN: Después dicen que no hay laburo, (se dirige
a Pablo) ¿ves? Vas a un lugar, dejás curriculum y solo es cuestión de…
PABLO: De qué…
JUAN: …de tener fe… qué sé yo…
PABLO: ¿Y el sueldo? ¿Te conviene?
GASTON: Es que yo los clientes los voy a
seguir teniendo, y el sueldo no es una locura, pero tengo cierta estabilidad…
JUAN: Además de la obra social…
GASTON: Sí, pero el aporte lo voy a derivar…
PABLO: Ah, claro, ustedes tienen una prepaga
con Vero…
GASTON: Y sí, es mejor… ponemos un poco más
pero nos quedamos tranquilos… si nos pasa algo tenemos accesos a buenos
hospitales, sanatorios…
PAUSA
JUAN: (Irónico)
Qué bárbaro…
GASTON: ¿Qué bárbaro, qué?
JUAN: No, nada…
GASTON: Dale, decí…
JUAN: Qué ahora seas empleado del estado… ¿te
acordás de lo que opinabas de los empleados del estado?
GASTON: Sí… de los empleados del estado
ñoquis, de los que no laburan… eso lo sigo pensando igual…
JUAN: Yo no te escuché decir eso, yo te
escuché decir mil veces que el estado es burocrático y que si sos empleado del
estado estás siendo mantenido…
GASTON: Nunca dije, eso…
PABLO: Yo no recuerdo que lo haya dicho, pero
es definitivamente lo que yo pienso… te lo dije mil veces… el Estado es una
teta de la que chupan todos…
JUAN: Pablo, ya sé lo qué pensás… (hace
gestos ampulosos) ¡Sos libertario! ¡El paradigma del meritócrata, el que logró
todo sin que nadie lo ayude…!
PABLO: Claro que sí…
JUAN: ¡Falso! Te recibiste de abogado en la
Universidad del Estado sin poner un puto peso…
PABLO: Supe aprovechar…
JUAN: Me parece bárbaro, pero ahora querés
que la Universidad sea arancelada…
PABLO: ¿Cuándo dije eso?
JUAN: Hiciste un comentario en tu Facebook,
¿o no te acordás?
PABLO: Pero si vos me bloqueaste…
JUAN: Pero cada tanto me gusta ver que
boludez nueva te mandás… ahora resulta que el señor, que estudió en una escuela
pública y en una Univesidad pública quiere que los demás paguen ¡Encima, como
el señor ya es abogado pretende que haya un control que impida que por unos
años no se reciban más abogados porque ya son plaga!
PABLO: (Se
rie) Cómo sos, ¿eh?, te la pasás mirando mi Facebook, ¿Para qué me
bloqueaste?
JUAN: Porque me hacés calentar… con eso de
que los empleados del estado son todos ñoquis… y todas las gorileadas que te
mandás… me descompone…
PAUSA
JUAN: …y ahora Gastón…
GASTON ¿Qué hice yo?
JUAN: ¿No te acordás cómo me criticaste
cuando hice paro porque no nos dieron el aumento?
GASTON: Nada grave…
JUAN: Tengo todo guardadito en la PC, me
guardé todo el chat del Wasap, si querés prendo la computadora y lo leemos…
GASTON: (Fastidiado)
Uh… déjate de romper las guindas….
JUAN: Y bueno… lo recuerdo… ¡qué trabajábamos
pocas horas, qué vivíamos de licencia…!
PABLO: (Socarrón)
Bueno… vamos… tampoco es que te matás…
JUAN: ¿Tienen idea lo que son dos horas con
treinta o cuarenta pibes gritando, puteando, tirando cosas, haciendo las mil
boludeces para que uno esté intentando explicar el Tratado de Versalles en
Francia o la importancia de los Fenicios y los Persas en Grecia?
PABLO: Bueno, pero cada uno en su rol, todos
tenemos problemas…
JUAN: Por supuesto, pero ustedes creen que yo
no los tengo… a mí se me va la voz en cada clase, llego muerto a casa, tengo
que enfrentar a padres que no están contentos con las notas o porque
reprendiste a un hijo…
PABLO: Okey, pero eso lo lograron ustedes,
¿ves?
JUAN: ¿Ustedes quiénes?
PABLO: Los que defendieron al gobierno que
generó la “inclusión”, les dieron planes con la condición que sea obligatorio
ir a la escuela y se les llenó de gente que no sirve…
SILENCIO
JUAN: (Enojado
contenido) ¿Te das cuenta por qué te borré del Facebook, del Twitter, del
Wasap y de la concha de la lora?
PABLO: ¿Ves? Eso es lo que ustedes no ven… en
este país hay gente que se mata laburando todos los días de su vida, y por otro
lado tenés la gente que no hace nada y el estado la mantiene con subsidios… eso
está mal, tenés que entenderlo… ponete en la piel del que labura…
JUAN: ¿Pero si yo trabajo?
PABLO: Pero sos empleado del estado, al fin y
al cabo…
JUAN: Pero yo tengo una profesión… me pagan
por laburar…
PABLO: ¿Te pueden despedir?
JUAN: Y, si me mando una cagada claro que
pueden…
PABLO: (Haciendo
seña con el dedo) ¿¡Una cagada!? Jamás vi que despidan a alguien del
estado, jamás hubo un solo caso en el estudio…
JUAN: ¿Y?, el estado tiene derecho a garantizarte
el trabajo, está en la constitución…
PABLO: ¡Y bueno! En definitiva tienen
subsidios de privilegio… míralo así… porque te crees que el que labura por su
cuenta, o el empleado de una fabriquita o el dueño de un negocio, empieza a
estar en contra de los subsidios… y lo ve mal y se siente mal, siente que su
esfuerzo no está redituado como merece…
JUAN: ¡Me estás dando vuelta la tortilla! Lo
que pasa es que a muchos, los que no les gusta, es que los pobres empiecen a
disfrutar de las cosas que sólo disfrutaban los de arriba, eso es lo que no
perdonan….
PABLO:
(Conciliador) Ojo, yo no digo que tu
trabajo no sea valedero, al contrario, yo hablo de esos puestos que se
consiguen por militar o por tocar algún garca de arriba… vos sos profesor,
hacés bien tu laburo…
GASTÓN: (Muestra
incomodidad, revisa el asiento, dando la impresión que no está atento)
PABLO: (A
Gastón) ¿Decías algo?
GASTÓN: No…no…
JUAN:..Y… a veces uno duda si hace bien el
laburo…
PAUSA
JUAN: ¿Tienen idea lo que es salvar a
alguien?
PABLO: ¿Cómo salvar a alguien?
JUAN: Sí, salvar alguien, sentir que para
algo sirve lo que hacés, o mejor dicho: que para “alguien” sirve…
PABLO: Le di diez pesos al malabarista del
semáforo, no sé si eso cuenta…
JUAN: No sé en qué momento te volviste tan
pelotudo…
PABLO: No sé en qué momento perdiste el
sentido del humor…
GASTON: Bueno, dale Juan, contá…
JUAN: (Tranquilizándose)
Lo que les decía…. muchas veces siento que mi trabajo no sirve, que no soy
útil, estoy en la clase, tratando de explicar un tema y por un segundo,
mientras automáticamente expongo, veo el desinterés absoluto, algunos
dibujando, otros conversando, muchos mirando el celular a escondidas… entonces
te asalta la idea de que lo que hacés es al reverendo pedo… pero ese mismo día,
cuando termina la clase, y todos se retiran, mientras junto las cosas, un pibe
se me acerca, uno de los tres o cuatro que el menos me miraba mientras yo
hablaba y me pregunta sobre el tema… lo noto interesado… le respondo, conversamos
y me doy cuenta que recuerda frases y conceptos que yo fui vertiendo clase a
clase, es un pibe humilde, el padre hace changas, la madre limpia casas cuando
puede… y me dice que cuando termine la secundaria va a seguir el profesorado de
historia, que quiere que lo aconseje… y bueno, un pibe humilde que si no fuera
porque asistió a la escuela secundaria y que, modestamente lo digo, encontró un
profesor que enseña con pasión quizás hubiese terminado haciendo changas…
PABLO: (Sonríe)
No se puede negar que sos una fábrica…
GASTON: ¿Una fábrica?
PABLO: (Rie)
¡Una fábrica de zurdos! ¡Otro zurdo más qué va a estudiar
historia!
GASTON: (Rie)
JUAN: ¡Andá a cagar!
SILENCIO
Entran Vero y Estela conversando con los pocillos de café y los colocan sobre
la mesa.
ESTELA: … La podés conseguir en Open Sport,
son muy lindas y livianas… viste que no es una temporada de mucho frio para el
gimnasio…
VERO: Sí, pero yo las quiero para caminar…
¿son muy caras?
ESTELA: Las comprás en cuota con la tarjeta…
VERO: Voy a pasar…
ESTELA: ¿Por qué no querés ir al gimnasio? A
mí me hace bárbaro..
VERO: La verdad es que son días para estar al
aire libre…
Las dos reparan en el silencio de Gastón,
Pablo y Juan
ESTELA: ¿Qué pasó que hay tanto silencio?
PABLO: (Sonríe)
Estamos meditando.
VERO: ¿Les contó Gas la buena nueva?
JUAN: Ajá
ESTELA: ¿Qué pasó?
JUAN: (Irónico)
Consiguió trabajo en Desarrollo Social, necesitaban un experto en sistemas y
vieron el curriculum de Gastón….
PABLO: No se puede negar que hay un mundo de
oportunidades, conseguir ese laburo después de los cuarenta…
GASTON: ¿Eso de “experto” es irónico, no? No
los veo contentos…
JUAN: Cómo no voy a estar contento, me parece
genial…
PABLO: Sí, claro… es para celebrar…
JUAN: Además Pablo piensa que soy un
subsidiado de privilegio porque trabajo en escuela pública…
ESTELA: (Conciliadora)
Ay Pablis, qué feo eso…
PABLO: Fue un ejemplo… (Muestra arrepentimiento)… mal ejemplo… se dio por como venía la
convesación…
ESTELA: Bueno… lo importante es que Gastón
consiguió un trabajo estable… ¡Qué bueno Gastón! ¡Qué buena noticia! ¡Se la
tenían guardada eh!
VERO: Y sí… lo que pasa que esas cosas si las
contás no se dan… así que preferimos no revelar mucho…
ESTELA: Celebremos. Pero Celebremos cantando.
Voy a preparar todo para hacer Karaoke.
VERO: Bueno, yo voy a buscar el café.
ESCENA 5
Estela está en la computadora conectada a los parlantes, los demás están
sentados en las sillas esperando el turno
JUAN: Bueno, empezás vos Estela, ya que es tu
propuesta.
ESTELA: Sí, pero vamos a cantar una cada uno…
Cantan tramos de canciones con cierta dificultad, se divierten, Pablo
canta una canción comercial de moda bailable con letra superficial, Juan
evidencia desaprobación y algo de enojo por las canciones que eligen. En la
mesa hay vasos a medio servir y botellas de vino y otra bebida, señal de que
han bebido, y cada tanto Juan sigue bebebiendo….cuando ya todos han cantado
pide el turno Juan.
JUAN: Dejame a mí (Le pide manejar la computadora a Estela)… ya la voy a encontrar…
esperá….
ESTELA: (Mirando
lo que busca)… No, Juan, dejate de joder, cantá otra cosa… ni siquiera está
para karaoke…
JUAN: Ahí va (Hace un último click en la computadora y se prepara con el micrófono,
suena la introducción de la marcha peronista y comienza a cantarla efusivamente
hasta ponerse cara a cara con Pablo)
PABLO: (Se
fastidia) Pará, pará… qué te pasa…
ESTELA: (Corta
la canción desde la computadora)
JUAN: ¡Cantala conmigo! ¡¿No te acordás que
la cantábamos en la escuela cuando estábamos en el centro de estudiantes?!
ESTELA: ¡Juan! No arruines que no estamos
divirtiendo…
JUAN: Bueno, yo no me estoy divirtiendo… (Se contiene, duda)… les digo la verdad…
no tenía ganas de reunirm0e, hoy… como ustedes saben no la estamos pasando
bien…
PABLO: ¿Pero es eso, nada más? Porque parece
que tenés un problema conmigo…
JUAN: Es que no lo puedo creer, Pablo ¿¡Vos
te acordás que escuchábamos a Mercedes Sosa?! ¿¡A Silvio Rodriguez?! ¿¡A Victor
Heredia?!
PABLO: (Sorprendido)
¿¡ Y qué tiene qué ver?!
JUAN: ¡Mirá la canción que elegiste para
cantar?!
PABLO: Sí, ¿y?
JUAN: No dice nada… nada… es la nada misma…
ESTELA: Pero Juan, es un momento de
diversión, no todo es política…
GASTON: Claro… aflojá un poco…
JUAN: Qué raro Gastón… vos… ¿No te acordás el
cumpleaños de Lucas?
GASTON: (Sorprendido)
JUAN Sí, en el cumpleaños de Lucas… el año
pasado… ¿no te acordás?
GASTON: Sí… pero no sé… qué pasó…
JUAN: Al menos recordás que estabas en contra
del gobierno en ese momento ¿no?... porque estábamos sentados en la mesa y como
te envalentonaste porque estabas rodeado de gorilas, cómo vos, porque te
recuerdo que sos un gorila todavía, me empezaste a reventar las pelotas preguntándome
si seguía siendo peronista… ¡ahí sí parecía que todo era políta!
GASTON: (Culposo)
Pero cómo te podés acordar de eso… a parte yo no soy gorila como decís, toda mi
vida fui neutral…
PABLO: (Sonríe)
como el camaleón…
GASTON: ¿Qué querés decir?
VERO: Ah, ya sé a lo que van…. me lo
imaginaba… esta ciudad es chica…
JUAN: Y nos enteramos de todo… es verdad…
VERO: Como si ustedes fueran santos…
JUAN: Yo no seré santo pero tampoco ando
acusando a los demás…
GASTON: (Enojado)
Perdón, ¿de qué mierda estamos hablando?
PABLO: De tu conversión al peronismo… parece
que te vieron militando en el centro…
GASTON: (Rie
forzadamente) claro… ustedes son hombres de principios…
JUAN: Qué duda te cabe… al menos en eso…
GASTON: Juan, vos te hiciste peronista con
este gobierno, si eras más apolítico que yo, ¿desde cuándo cantás la marcha…?
En la secundaria la cantábamos porque era una joda, una canción más…
JUAN: Pero yo creo en lo que creo…
GASTON: Mirá la pelotudez que acabás de decir:
(burlándose) “yo creo en lo que creo” ¡Y obvio! Uno cree en lo que cree y no
cree en lo que no cree… lo que pasa que te fue cómodo hacerte peroncho, te
recibiste de profesor de historia a los treinta años, empezaste a trabajar,
militaste para que abran más escuelas así los profesores tienen más trabajo,
¿Acaso eso no es también militar por vos mismo? Bueno… a mí tocó esta… se me
dio la oportunidad, me la ofrecieron, sufrí un par de meses porque a mi la
política no me gusta, me chupa un huevo los políticos, la campaña y toda la
mierda esa…
JUAN: Claro, pero sabés qué pasa, que cuando estábamos
en la mesa en lo de Lucas, te hiciste el superado, el tipo que está más allá de
todo, ¡el digno!… ja, y mirá ahora el señor…
PABLO: (Sonríe,
a Gastón) ¿Es verdad que tuviste que poner el auto para llevar gente el día
de las elecciones? Decime que no es verdad porque…
VERO: Aflojen un poco…
ESTELA: Sí, parecen chicos…
PABLO: Te la tenías guardada esa…
GASTON: Vos también tenés un muerto en el
placard…
PABLO: (Denota
culpa)
JUAN: Sí, pero al menos Pablo, es gorila
confeso…
PABLO: (Fastidiado)
Otra vez… no soy gorila…
JUAN: Sí, sos gorila…hacete cargo…
PABLO: Ves que sos vos que pone el mundo
entre malos y buenos…
JUAN: No, malos y buenos no, entre gorilas y
peronchos, como vos me decís a mi… nada más…
PABLO: Sí, pero yo te digo peroncho en joda…
JUAN: O Kuka…
PABLO: En joda, te digo…
JUAN: Y yo también te lo digo en joda…. pero
sos gorila, no es un juicio de valor, es un sustantivo… un dato objetivo…
PABLO: Entonces vos sos peroncho… que también
es un dato objetivo….
VERO: ¿Y cuál sería la diferencia?
JUAN: Fácil, qué el es gorila y yo: peroncho…
ESTELA: Pero desarrollá más, porque yo
tampoco entiendo la diferencia…
PABLO: Pero con buena leche…
JUAN: ¿Qué sería con buena leche…?
PABLO: Sin descalificar…
JUAN: En realidad la división no sería entre
peronchos y gorilas, sería entre… socialistas y liberales, entre los que creen
en el bien común y los que creen en la supervivencia del más apto… en la ley de
la selva… y creen en eso porque se sienten poderosos… los gorilas creen en “Yo
llegué primero” y los demás a joderse…
PABLO: Ah… qué vivo… eso es como decirme que
soy una basura…
JUAN: No, no… es válido… lo que pasa que vos
sos liberal porque dentro de esta selva sos de los fuertes…
PABLO: ¿Cómo de los fuertes?
JUAN: Y claro, sos abogado, te va bien, si no
sos el león sos amigo del león, estás arriba…
PABLO: ¿Y vos que sós? ¿Un ciervo indefenso? ¿Una
cebra?
JUAN: No, no sé lo que soy, tengo una
profesión, no muy bien paga, pero que me permite cierta estabilidad, tengo una
cobertura de salud, mi sueldo… pero la diferencia es que yo no quiero que esto
sea una selva, no quiero la libertad para que el grande sea más grande y el
chico más chico…
PABLO: Pero el mundo es injusto, te aclaro, y
lo que planteás es una utopía…
JUAN: Tiene que ver con la solidaridad, ese
es el planteo, la solidaridad.
PABLO: ¿La solidaridad? ¿Vos querés decir que
no soy solidario?
JUAN: mmmm…. Hablo de solidaridad social… no
de la familiar… vos sos un tipo solidario, no te lo niego, pero tu mundo es tu
familia, sé que ayudaste a tu hermano con la compra de la casa, le ayudaste a….
(se interrumpe) bueno, le regalaste el auto, el fiat Espacio al empleado que
tuviste, lo admito, no es tu familia solamente, es también tu círculo cercano,
la gente cercana…
PABLO: ¿Y está mal?
JUAN: No, no… para nada… pero no es
suficiente, eso no es la sensibilidad social… la sensibilidad social tiene que
ver más con el cristianismo…
PABLO: Soy cristiano, somos cristianos…
JUAN: Sí, claro, decimos que somos
cristianos, pero del dogma cristiano, en la acción, poco y nada…
GASTON: Sos teólogo ahora…
ESTELA: Ay sí Juan, parecés el Papa, ¿¡desde
cuándo sos religioso?! La última vez que pisaste una iglesia fue para el
bautismo de Belén…
JUAN: Qué no esté de acuerdo con la iglesia
no quiere decir que no adopte el dogma cristiano…
GASTON: ¿A qué te referís con el dogma
cristiano?
JUAN: A que el prójimo no es solo la persona
cercana sino también el desconocido… a eso me refiero a la sensibilidad social,
tener sensibilidad por el que está más allá, apoyar política que ayuden al que
la pasa mal… bueno, Pablo tiene sensibilidad pero solo para su pequeño mundo,
el de los familiares, amigos y a quienes le sirven como su empleado…
PABLO: Epa, me estás diciendo que lo hago por
interés…
GASTON: Claro, yo entiendo eso…
JUAN: No sean boludos, digo que hasta ahí
llega el corazón, después, el extraño no existe… pero sí… en definitiva ustedes
los liberales creen que la relación es una transacción comercial…
PABLO: Bueno… te estás zarpando… me estás
haciendo quedar como un interesado, desalmado….yo lo veo obvio, pinta tu aldea
y pintarás el mundo, lo veo de ese modo, si cada uno se preocupa por el que
está al lado todo funcionaría bien…
JUAN: Uh, pero eso es bien de autoayuda, la
sociedad es más compleja, hay gente que no tiene oportunidades y no las va a
tener ni tampoco sus hijos si la política no transforma su realidad… tenemos
que dar mucho más de nosotros…
PABLO: A ver si entiendo, vos te acercás al
concepto socialista, ¿no?
JUAN: Ponele…
PABLO: Ahora te pregunto, ¿Vos no te fuiste
al caribe hace dos años? ¿No te compraste el cero kilómetro?
JUAN: ¿Sí, y qué tiene que ver?
PABLO: Si estás tan preocupado por los demás,
vendé el auto y repartí con los que menos tienen, hacelo con tu plata, no con
la mía…
JUAN: ¿Viste? ¡Esa es la ventaja que tienen
los gorilas! ¡Ustedes pueden opinar de lo que sea, sin avergonzarse de los
relojes caros o del celular última generación ni de andar en un buen auto o
vacacionar en el exterior, en cambio cuando nosotros opinamos tenemos que andar
en bicicleta y vacacionar en carpa en la Laguna de Junin!
GASTON: Y, hay que ser consecuente…
JUAN: ¿Consecuente? ¡Claro que hay que ser
consecuente! Pero yo quiero que los
pobres tengan el mismo acceso que yo, y no al revés…
PABLO: (Cansado)
Basta de decirme gorila…
JUAN: (Sarcástico)
Lo sos, lo que pasa que no querés reconocerlo… ¡En que te has convertido Pablo!
PABLO: Yo siempre soy el mismo, veo más
metamorfosis en vos que en mí…
PAUSA
PABLO: ¿Pero querés que te diga algo? Y esto
va en serio… me duele, me duele Juan, cuando me fui del grupo de wasap fue por
eso, no podía soportar que permanentemente bajaras línea de que soy insensible,
egoísta, que sólo pienso en mí… que solo me gusta la guita y la buena vida…. La
verdad me rompe soberanamente las pelotas…
JUAN: Y a mi me duele cuando vos decís que
como hubo corrupción en el gobierno los que los votamos somos todos chorros, (señalándolo con el dedo) vos a mí, me
acusaste de ladrón en el grupo, claro, como todos son gorilones tomás coraje y
acusás descaradamente… me gano la vida decentemente, no robé una puta cosa en
mi vida…
PABLO: Yo no te acusé de ladrón… son cosas que se dicen… pero no significa
que..
JUAN: (Interrumpiendo)…
No, claro, son cosas que se dicen…¡Son cosas que se dicen porque tenés un
ejército de periodistas pelotudos que repiten, repiten, repiten y te queman el
cerebro…
PABLO: ¿Vos te creés que yo tengo tiempo de
mirar televisión? ¡Trabajo todo el día, hermano!
JUAN: No es sólo la televisión, vos sabés de
qué te hablo….
GASTON: Paren muchachos, las redes sociales
generan estas cosas, cuando se lee lo que se escribe no se ven los gestos, no
se trasluce si es ironía o sarcasmo… si es buena onda o mala onda… bajen un
poco los decibeles… no es para discutir así… es sólo política… que es una
mierda…Por eso me fui del grupo… es insoportable, todo el tiempo discutiendo
¡política, política, política!... Ustedes dos sobre todo…
PABLO: Vos no te hagas el santo, porque
recuerdo que te mandabas de las tuyas… además sabemos por qué te fuiste… y la
verdad… con esto de militar por un laburo… ya no te tengo más respeto…
GASTON: Hago lo mismo que vos cuando defendés
delincuentes….
PABLO: Bue…
GASTON: Y te recuerdo que defendiste a un
violador…
PABLO: (Se
sorprende, rie nervioso) Fue por abuso, y era inocente…
GASTON: Claro, todos son inocentes, esa es típica,
todos los abogados defienden inocentes… resulta que al tipo lo agarran con el
cuchillo adentro de las tripas de una mujer, pero en realidad fue la mujer que
se tiró encima del cuchillo…
ESTELA: Me parece que han bebido un poco
mucho…
VERO: ¿Y sí si hacemos otra ronda de
canciones?
PABLO: (Enojado)
Ahora, qué increíble, tiene razón Juan, fuiste dos años gorila porque tu jefe
era gorila, después te hiciste “neutral” porque conociste a Vero, y ahora sos
Peroncho porque te dieron un laburo... vos no tenés vergüenza…
JUAN: Vergüenza siento yo… mis dos amigos que
escuchaban a Mercedes Sosa y Silvio Rodriguez absorbidos por el egoísmo
liberal…sin sensibilidad social…
GASTON: No sé qué te molesta Pablo, vos
defendés delincuentes por dinero y yo apenas hice dos o tres boludeces para
conseguir un mejor laburo…
PABLO: Es diferente, yo tomo riesgos, vos te
arrastrás… además de haber mentido todo este tiempo con tu integridad y toda la
perorata…
GASTON (Sonríe
socarronamente) ¡Mentir! Mirá quién habla, ¡Por qué no blanqueás vos lo que
tenés que blanquear y le decís la verdad así Juan se entera de una vez por
todas!
VERO: (Grita)
¡Gastón!
ESTELA: (Se
derrumba en el sillón)
SILENCIO PAUSA
JUAN: (Desconcertado)
Qué pasa… qué es lo que tiene que blanquear…
GASTON: ¡¿No dijo que toma riesgos?! Qué se
lo diga de una vez por todas…
ESTELA: Bueno… tranquilos…
PABLO: (Se
aleja de Juan y balbucea)
ESTELA: (Se
levanta y se acerca a Juan) Tranquilo
mi amor…
JUAN: ¡Pero por Dios de qué están hablando,
me van a hacer morir de un infarto!
VERO: Sí, vamos… terminemos con esto, por
Dios… digámosle…
GASTON: (A
Vero) Pero… ¿Vos ya sabías?
VERO: Me contó Estela, me pidió que no se lo
dijera a nadie…
GASTON: ¡Pero yo no soy “nadie”! ¡Soy tu
esposo!
VERO: ¿Y vos por qué no me lo dijiste a mi,
si lo sabías? ¡Soy tu esposa!
GASTON: (Tartamudeando)
Es que no estaba seguro… me contó el Ruso que los vio juntos en el auto, en el
parque, y que le pareció raro… que estaban
muy cerca… muy íntimos… pero no sé…
JUAN: (Furioso
y nervioso) ¡A ver si se dejan de joder y me dicen de una vez qué es lo que
pasa! ¡Me está por subir la presión!
ESTELA: (Lacónica)
Pablo está de novio con Belén
JUAN: (Desconcierto
en extremo)… ¿Qué? ¿es una joda?
ESTELA: (Niega
con la cabeza mientras se pone adelante)
JUAN: (Mira
a todos quienes demuestran que están enterados de la situación)
PABLO: Dejame que te explique….
JUAN: (A
Pablo) ¡HIJO DE PUTA! ¡TE MATO! ¡RAJA DE MI CASA! ¡RAJA DE MI CASA!
PABLO: (Sale
casi corriendo, deja el celular)
JUAN: ¡Váyanse ustedes también, ¿qué mierda
ese esto?! ¡¿Una conspiración?!
Estela acompaña a salir a VERO, PABLO Y GASTON, salen por
la puerta a la calle sin retirar los celulares.
ESCENA 6
Juan está sentado en un sillón, mirando el piso, mientras Estela intenta
acomodar el desorden, mayormente están en silencio… cada tanto Juan balbucea y
se queja.
JUAN: No lo puedo creer…. Decime que no es
cierto…
PAUSA
JUAN: Mi amigo de toda la vida… de novio con
mi hija…
PAUSA
JUAN: Podría ser hija de él… (Recuerda) ¡Y es su ahijada!
ESTELA: Ahijada simbólica… no la bautizamos…
JUAN: Pero lo designamos su padrino…. Es… es…
¡un incesto!
ESTELA: Basta Juan…
JUAN: ¡Y vos sabías, yegua!
ESTELA: ¿No te molestaba cuando le decían
yegua a la presidenta y ahora me decís yegua a mí?
JUAN: Pero vos sos una yegua de verdad, ¡Cómo
me vas a ocultar una cosa así! ¡Cómo me va a ocultar Belén una cosa así!
ESTELA: Qué querés, que viniera y te dijera:
Papá, salgo con mi padrino….
JUAN: ¿Pero en qué fallé?
ESTELA: En nada… en todo caso si hubiera una
falla sería de los dos…
JUAN: (Convencido)
No…. No…. Porque cuando una chica busca un padre como novio es porque el padre
falló como padre…
ESTELA: Teníamos menos de veinte cuando
tuvimos a Belén, Juan. Pablo es relativamente joven.
GOLPEAN LA PUERTA. ESTELA ABRE. GASTON Y VERO
PASAN, JUAN MIRA EL PISO.
Golpean la puerta. Estela abre. Gastón y Vero pasan, Juan sigue mirando
el piso.
VERO: Venimos a buscar los teléfonos…
GASTON: Perdón, los necesitamos (Culposo sonríe) ya no se puede vivir sin
teléfono…
ESTELA: Pablo también se fue si el teléfono…
PAUSA
VERO: ¿Le contaste todo?
GASTON: (Condescendiente)
Che… Juan… me parece que algo tenés que escuchar… Vero me acaba de contar algo
que yo no sabía…
JUAN: (Levanta
la cabeza y pregunta agotado) Qué es lo que tengo que saber ahora… ¿hay
más? ¿Belén está embarazada?
Golpean la puerta, estela abre es Pablo
PABLO: (Desde
la puerta) Disculpen…vengo a buscar mi teléfono, lo necesito…
Juan se levanta amenazante pero Gastón lo vuelve a sentar.
JUAN: (Furioso)
¡¿La embarazaste también, hijo de puta?!
ESTELA: Pasá Pablo, ya me cansé, vamos a
terminar con esto (a Juan) No, acá
nadie embarazó a nadie… terminala…
Estela busca los teléfonos y se los da a todos.
PAUSA
JUAN: (Controlándose)
Bueno… a ver… qué falta decirme…
VERO: Decíselo vos Pablo…
PABLO: Es que no sé cómo…
JUAN: Por lo menos tené la valentía de
decírmelo vos, tuvo que hablar Gastón para enterarme que ahora sos el novio de
mi hija…
PABLO: Pero…
JUAN: (Enojado)
¿Cómo te suena eso? Yo, tu suegro… qué me decís de eso… ¡fui con vos al mismo
curso en la escuela y ahora soy tu suegro!
VERO: Pero no se llevan tanto, apenas (Titubea calcula) mmmm..dieci…. veinte
años…
GASTON: Juan, vos sos un apasionado de la
historia…
JUAN: (Se sorprende)
GASTON: Y sos Sanmartiniano… eso siempre lo
decís…
JUAN: ¿Y eso qué tiene que ver?
GASTON: ¡San Martin! Tenía treinta y cuatro y
Remedios catorce, ¡Veinte años!
JUAN: (Se
fastidia desganado)
PAUSA
JUAN: Y bueno… qué es lo que me tiene que
decir…
PABLO: (Intenta
hablar pero no puede)
VERO: Bueno, lo digo yo, Pablo le va a donar
el riñón a Belén…
JUAN (Desconcertado,
mira a todos y luego a Estela)
ESTELA: Sí, es una decisión de Pablo, hace un
tiempo que nos contó que tenía esa idea y se hizo los estudios de
compatibilidad… le dieron bien (se
emociona) y abraza a Pablo…
JUAN: No entiendo… él no es familiar… no
entiendo… no va a poder…
ESTELA: Pero es compatible Pablo, El doctor
Saravia dijo que sí…
JUAN: ¡No va a poder legalmente!
PABLO: Bueno, hay una posibilidad, y te juro
que esto es totalmente sincero lo que te voy a decir, pero quiero casarme con
Belén…
JUAN: (Desvariado
camina por el lugar, contrariado)
PABLO: Hace tiempo que hablamos con Belén,
que nos encontramos, ¡pero te juro que no le toqué un pelo, eh! Con ella no
quiero fallar… yo, si vos no aceptás que nos casemos, voy a ir por la vía legal
porque ya tengo decidido donarle mi riñón, eso es un hecho… puedo alegar que
nuestro lazo de amistad, tardaría mucho más tiempo… pero yo quiero que Belén sea la madre de mis
hijos… Si vos estás de acuerdo, sacamos ya turno en el registro civil y nos
casamos mañana mismo…
PAUSA - TENSIÓN
JUAN: (Se
tira boca abajo en el sofá y se tapa con un almohadón la cabeza)
¡NOOOOOOOOOO! ¡VAYANSE TODOS! ¡NO QUIERO VER A NADIE!!!!!!
¡VAYAN SE!
Estela los invita a salir y Pablo, Vero y Gastón salen.
ESCENA 7
Juan está acostado en el sofá, la mesa ya está limpia. Está solo. Se
despabila, mira la hora y se sienta. Aparece Estela en camisón.
ESTELA: ¿Todavía seguís ahí?
JUAN: (Solo
la mira)
ESTELA: Belén hasta mañana a las nueve no va
a venir… tenés tiempo…
JUAN: ¿Tiempo?
ESTELA: Para asimilar todo…
JUAN: Para asimilar todo…
ESTELA: Sí.
JUAN: (Irónico)
Qué fácil es para vos…
ESTELA: Te puedo asegurar que no, tengo las
mismas dudas que vos… pero sabés qué…
JUAN: Qué…
ESTELA: No hay otro camino… ellos ya están
enamorados…
JUAN: Enamorados…
ESTELA: Lo de Pablo es sincero… hablé con él…
todo esto le está cambiando la vida también…
PAUSA
JUAN: (Irónico)
es todo lo que esperaba para Belén… abogado, o sea: garca, cheto, ricachón
superficial descerebrado y gorila…
ESTELA: No sé… me parece que a vos lo que te
pesa es otra cosa…
JUAN: No
ESTELA: No me hagás decirlo…
PAUSA
ESTELA:… es obvio, siempre fuiste
todopoderoso para Belén, fuiste su superhéroe pero cuando te anunciaron la
imposibilidad de que fueras el donante, lo vi en tu expresión, se te vino el
mundo abajo… te juro que se me partió el alma porque sentía el entusiasmo que
tenías por poder hacer eso por Belén, la necesidad de hacerlo… no te voy a
negar, yo sentí lo mismo, cuando el doctor Garmendia me comunicó mi
incompatibilidad, me peleé con Dios y el Universo…
JUAN: (Se
emociona) Ay, Dios… no sé… tengo una puja adentro… es como si la alegría de
saber que Belén va a tener ese riñón se me fusiona con la furia de todo esto…
porque no es normal, Estela ¡No es normal que tu amigo de toda la vida, que
tiene tu misma edad te diga que está enamorado de tu hija! (pone cara de impresión) ¿¡Qué quiera
tener hijos con ella?!...
ESTELA: (Dudando)
Sí… no… no sé…
JUAN: ¡No es normal! No es habitual… no todos
los días los hombres se casan con las hijas de los amigos de la misma edad!
Entiendo que hayas visto de todo en tu consultorio pero este tipo de cosas no
suceden con frecuencia… ¡Yo no estoy loco!
ESTELA: Y qué vas a hacer… ¿negarte a esto?
Porque impedirlo es imposible, ¿te das cuenta de eso, no?
JUAN: ¡Qué voy a hacer con todo esto! Yo
siempre fui un tipo abierto, ¡hasta defendí a Woody Allen que se casó con su
propia hijastra! (Llora) Ay, Dios,
ay, Dios…. ¿¡Por qué esto!? ¿¡Por qué!?
ESTELA: (Lo
abraza)… yo sé que va a faltar un tiempo… pero va a pasar y vas a aceptar
lo bueno de esto…
JUAN: (La
abraza fuerte) Es que es como si fuera una tempestad con sol en mi corazón…
amo a Belén… y a la vez odio que sea Pablo… odio que la quiera… odio que pueda
ser él en que pueda donarle el riñón… ¡odio todo esto!
ESTELA: Te comprendo… es humano…
Permanecen un largo tiempo abrazados en silencio…
JUAN (Camina
hasta la ventana y mira afuera) Andá a dormir tranquila…
ESTELA: ¿Qué vas a hacer?
JUAN: Voy a esperar a Belén despierto…
ESTELA: ¿Qué le vas a decir?
JUAN: No, nada… (Se da vuelta y mira a Estela) quiero que vayamos juntos a comprar
un nuevo pino…
ESTELA: ¿Para poner en el patio…?
JUAN: Para reemplazar al otro… sí… es hora…
ESTELA: Puedo ir con ustedes…
JUAN: Claro…
ESTELA: La esperamos juntos… si querés…
JUAN: Dale, hacé unos mates…
ESTELA: (Sale)
JUAN: (Mira
otra vez por la ventana) Esta vez voy a distribuir bien las raíces… y
apisonar bien la tierra…
FIN